Categoría: Cuentos

  • La Flor y el Espantapajaros

    Es un cuento que me envió Marie, una amiga de Francia y que tradujo ella al español también, la traducción esta abajo, el titulo yo lo puse, pues ella no le puso titulo y dado que el blog exije titulo pues le ponemos titulo. Lo pongo aquí para compartirlo con todos, claro con su permiso y como me gusto también lo hubiera puesto sin su permiso ;).

    Il était une fois un épouvantail. Fièrement dressé au milieu d’un champ de betteraves, un regard noble et des yeux qui jetaient un défi au ciel. Quand les betteraves n’avaient plus besoin de lui, il partait se promener, sautillant sur son unique jambe de bois comme une sauterelle éméchée. Un soir le chemin porta sa jambe de bois jusqu’à une mare. On était en mai. Le soleil venait de plonger la tête la première. Les grenouilles, les crapauds pullulaient comme des bulles de savon d’émeraude. De leur voix rauque et dans leur gorge blanche, elles contaient l’histoire du peuple batracien, une histoire pleine de mélancolie et de vase. Au milieu de la mare, comme la pupille dans l’iris, il y avait une fleur blanche. Une fleur de nénuphar. L’épouvantail, ce fut la première et la seule chose qu’il vit, bien avant le soleil noyé, bien avant le chant des batraciens. L’épouvantail tomba amoureux d’elle. Hélas, n’avait-il pas lu l’Ecume des jours? Boris Vian nous avait pourtant prévenu, rien de plus toxique qu’une fleur de nénuphar. Il s’approcha d’elle, tout a milieu de la mare. Elle s’approcha de lui, et elle lui transperça le coeur du bout de sa tige, allant de lover au fond de son poumon gauche. (les épouvantails ont des poumons, oui).
    Maintenant qu’il avait un nénuphar dans le poumon, l’épouvantail avait de plus en plus de mal à respirer, il se sentait chaque jour un peu plus lourd. Qui plus est le nénuphar prenait racine, et lui par la même occasion. Il se retrouvait immobilisé au beau milieu du champ de betteraves, privé de promenades, crucifié sur le plancher des vaches. Curieusement, malgré tout, l’épouvantail soufrait tout cela en silence, parce qu’au fond de lui il était très, très heureux d’avoir sa fleur de nénuphar dans le poumon. Il était amoureux.
    Et un beau jour, un salutaire courant d’air (ou bien un ouragan) déracina l’épouvantail et l’emporta dans le ciel, ce ciel qu’il avait mis au défit. Le ciel le pris sous son aile et lui fit découvrir la terre vu d’en haut. Et la fleur de nénuphar pointait timidement sa tête par dessus le trou béant de la poitrine de son hôte, elle sortait un ou deux pétales, doucement, et elle observait le visage du monde.

    Marie

    Erase una vez un espantapajaros, que se alzaba dignamente en medio de un campo de remolachas, la mirada noble y los ojos lanzando un desafío al cielo. Cuando las remolachas no le necesitaban, se iba pasear con saltitos de su única pierna de madera como un chapulín chipiri. Una tarde el camino le llevó hasta una charca. Estabamos en mayo. El sol se había lanzado de cabeza en el agua. Las ranas y los sapos pululaban como pompas de jabón de esmeralda. Con sus voces roncas en sus gargantas blancas cantaban la historia del pueblo batracio. Estaba una historia llena de melancolía y de cieno. En medio de la charca había una flor blanca. Estaba una flor de nenúfar. fue la primera y la única cosa que vió el espantapajaros , antes del sol hundido, antes del canto de los batracios. El espantapajaros se enamoró de ella. !Por desgracia! ¿no había leído la Espuma de los dias? Sin embargo Boris Vian nos había avisado, nada es más tóxico que el nenúfar. Se acercó de ella, ella se acercó del espantapajaros y le traspasó el corazón con su tallo. Se enroscó en su pulmón izquierdo. (los espantapajaros támbien tienen pulmones).

    Ahora tenía un nenúfar en el pulmón y era cada vez más díficil respirar, se sentía cada día que pasaba un poco más pesado y cargado. Además el nenúfar se enraizaba, el espantapajaros estaba inmovilizado en el campo, privado de paseo, crucificado en la tierra firme. Lo extraño es que el espantapajaros sufría todo esto con silencio, por que en el fondo estaba muy feliz tener la flor en su pulmón. Estaba enamorado.

    Y un día un saludable corriente de aire (¿o sea un huracán?) arrancó el espantapajaros y le llevó al cielo, al cielo que había desafiado. El cielo le acogió en su regazo y le mostró la Tierra desde lo alto.

    Y la flor saco tímidamente la cabeza desde el pecho abierto de su anfitrión. Sacó algunos pétalos dulcemente y observó el rostro del Mundo.

    Marie

  • Una Casita

    Una casita, cuatro paredes, todo eso es lo que se miraba, todo eso es lo que se veía. Nadie vio que antes de esa casita no había nada.

    Bueno así como nada, nada no es cierto. Había un gran roble, o un abeto o un fresno o una jacarandá o una ceiba o una caoba …sí, un gran árbol eso es lo que había un gran árbol. Ahí vivían un par, bueno un poco más de un par de pájaros, unas ardillas y un castor y bueno también al lado del gran árbol había un arrollo con dique, sino donde hubiera podido vivir el castor.

    Es decir que dónde están esas cuatro paredes por tradición siempre había sido el hogar de alguien es decir de algunos seres vivos, es decir de algunos bichos.

    Por lo tanto eso de que no hubiera nada antes de la casita, me parece que no era verdad. Sí había algo antes de la casita, mas no era el hogar para los hombres. Pues el gran árbol daba buena sombra en verano, mas en los días lluviosos quien se cubría bajo la sombra de el árbol se mojaba dos veces, cuando hacia viento y frío este no le era suficiente al hombre para resguardarse de ellos y el refugio del castor le era infinitamente pequeño. Por eso el hombre construyo una casita con sus cuatro paredes y unas muchas ventanas para que entrara el calor del Sol y las noches de Luna llena.

    La desgracia fue que para construir la casita corto el gran árbol, pues decía necesitar madera y le tapaba el Sol, la Luna, la vista y con esto las ardillas y pájaros se quedaron sin casita y el castor sin madera para poder hacer su dique. Después quito el dique pues puso un molino en el arrollo y con esos sacrificios se construyo la casita dejando sin casita a muchos otros seres.

    Ya terminados los techos y paredes de la casita, el hombre tuvo donde cubrirse del frío, de la lluvia y del Sol, de la Noche y por suerte algunos pájaros aprendieron a vivir en la casita y el castor y su prima la rata también bajo el mismo techo y las cuatro paredes.

    Ahí estaba esa casita, esas cuatro paredes, el hombre y sus cohabitantes de esa casita. Hasta que de pronto…expropiaron el terreno, quitaron el molino, destruyeron la casita, entubaron el arrollo, construyeron un Wal-Mart y se chingaron todos y colorin colorado este cuento no se ha acabado.

    Tierra Agua y Libertad

    alf…

    P. D. Ahora dos moralejas (que no son mias)

    p.d. una moraleja de una casita por Jose:
    y luego los castores y pajaritos fueron a comprar sus muebles de madera y su alpiste al Wal-Mart con precios bajos siempre. Fin.
    Ah no, porque con lo que les pagban como subcontratistas del Walmart no les alcanzaba tampoco y convocaron a un paro nacional de castores y pájaros y bolqueraon con nidos y tronquitos todas las presas del país, pero los castores y pajaritos charros ya habían negociado con los dueños del Wal Mart, por lo que ya eran accionistas, sólo le cambiaron el nombre y le pusieron un castorcito en el logotipo.

    Moraleja de Aurora:

    Nadie debería fundar sobre las ruinas de las civitas de los demás, peor aún si somos los agentes de su destrucción.

  • Mi Proceso de Fosilización

    Todo fue solamente un sueño,
    un sueño obscuro y plano, entre dos lajas de sedimentos, en un espejo de agua.
    Ahí fue donde comencé a ser fósil…No, fue durante la Universidad.

    alf…

    P. D. incluyo el cuento más breve de Monterroso, para que no digan que el mio fue corto:

    Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
    Augusto Montesrroso.

  • Historia de un pobre Hombre

    Esta es la historia de un pobre hombre, pero con mucho dinero, y sin tiempo para nada.

    No podía parar para ver la primavera, ni el verano, ni las estrellas.

    Él no tenía tiempo, pues había que hacer más dinero.

    Hacer mucho dinero es un trabajo de tiempo completo, y entre más se tenga más te necesita el dinero.

    Así este pobre hombre con mucho dinero, decidió comprarse un reloj grande y caro de pulsera, para poder, de vez en cuando, ver el tiempo que no tiene.

    alf…

  • EL Baseball

    Hace muchos muchas años… sopas no hace tantos, bueno ya no lo sé, da igual.

    Empecemos…

    Aquel día me quede muy sorprendido al encontrar bates de baseball mientras curioseaba en una tienda deportiva en Europa.

    Yo no sabia que se jugara Baseball en Europa, por lo menos nunca lo había visto y menos en un país europeo tan cerca y a su vez dentro del exbloque comunista.

    De no ser con los gringos que se encuentran en Europa, no sabía que fuera un deporte popular.

    Tal vez se juega por rebeldía. Tal vez se juega en estos países por la influencia cubana, es decir cuando vinieron los cubanos a estudiar o trabajar, pues en este lado este de Europa no venían muchos gringos a menos que fueran agentes de la CIA o algo parecido.

    Empecé a ver los bates, había de todo tipo, de madera, de aluminio, de distintos tamaños y distintos pesos, y en ese examinar iba recordando mi infancia, los recreos en la escuela cuando jugábamos la Serie Mundial. Recordando todos esos juegos donde el “picher” siempre era Fernando Valenzuela, el bateador no importaba mucho pues no había ningún nombre que pudiéramos recordar. Además, la Serie Mundial era mucho mejor jugarla que verla por televisión, pues a nuestro parecer y aún hoy en día el Baseball es aburridísimo en la tele o en el estadio sin unas cervezas de por medio, y antes no podíamos o ni se nos ocurría tomar unas cervezas.

    Después de ver, observar, probar, comparar con mis escasos conocimientos de Baseball los distintos modelos de los bates me acorde de las manoplas.

    Las manoplas o sí… que bello desmadre era ese asunto de las manoplas, sobre todo por su escasees en nuestra Serie Mundial, todos queríamos una pero no había suficientes para todos jugadores (tan escasos son mis conocimientos del Baseball que no sé cuantos jugadores son por equipo) de salón de clase. En cuanto a los bates no había problema pues Beto siempre llevaba el suyo y con uno bastaba, pero las manoplas por lo menos necesitábamos tres, una para el “picher” otra para el “cacher” y una más para la primera base, así que los jardineros (que de jardín nuestro patio no tenía nada, pues era de pura tierra y en época de lluvias teníamos que cruzar un pequeño laguito que se hacía entre tercera base y “home”) tenían que cachar la pelota a mano pelona, por lo que siempre jugábamos con pelota de tenis, pues las de Baseball; que se contaba que eran de hueso; son muy duras, en cambio las de tenis son más suavecita. Desventajas de las pelotas de tenis eran los “homerones” al por mayor, así que siempre necesitábamos por lo menos tres pelotas.

    Y auque suavecitas las pelotas de tenis dolía igual un poquito al cacharlas, por lo que las manoplas siempre eran muy preciadas.

    Fue cuando recordando esto fui buscando las manoplas en la tienda deportiva. Estas no estaban junto a los Bates de Baseball, así que decidí preguntar, me indicaron donde había algunas manoplas. En el rincón donde se encontraban estas, no había gran variedad, en realidad solamente había tres de dos distintos modelos, dos de ella para “picher” y una para jardinero, lo que me dejo muy satisfecho ya que probé mis pocos conocimientos beisbolero de entonces. Pero solamente tres manoplas, nada comparable con la variedad de bates que había en la tienda. Me supuse que en Europa también se juega con pelota de tenis, pues de baseball no encontré ninguna, además quien se lanza a cachar una de hueso a mano pelona.

    Salí de la tienda pensativo y extrañado ante tal situación, comúnmente el bien más preciado en nuestros partidos de baseball eran las manoplas y la pelota, pues para bate nos bastaba un palo.

    Tome el autobús que me lleva a casa, cuando en la calle vi a dos chicos, cada uno con su bate con playera con numero, lo curioso es que era el mismo número 88 y las cabezas rapadas. Fue cuando me quedo claro, ya entendí como se juega baseball y el porque no necesitan manoplas. Las reglas son las siguientes, todos los jugadores van uniformados y con la cabeza rapadas a excepción de uno, (para el cual no es un juego). Solo se permite un numero en las playeras que es el 88 y todos quieren o tienen un bate de baseball en las manos. Solo hay una corrida y normalmente se cambia la pelota por el corredor o perseguido (nuevamente esta persona no esta jugando), que a según tiene que tener otro color de piel más distinto a los del equipo, el pelo más largo o de colores. Por esto en Europa ya no son importantes las manoplas ni las pelotas para el juego de Baseball, eso si se sigue bateando y corriendo para no estar out.

    Y pensar en las horas y horas de diversión que nos dio el Baseball de niños con tan solo un bate, tres manoplas y unas 3 pelotas de tenis.

    Por fortuna no todos en Europa gustan de esta variante “deportiva” del Baseball, es más, son solo una minoría los que practican esta variante atroz, mas basta un puñado de idiotas que lo practiquen para que uno piense que así se juega baseball.

    alf…

    ¡NO AL RACISMO!

    ¡NO A LA DESCRIMINACION!

    ¡NO AL FASCISMO!

    P. D. Dado el uso de los bates que algunas gentes les dan, estos deberían encontrase en una tienda de armas.

  • ¡Los patos unidos jamás serán vencidos!

    Pre data: ¡Los patos unidos jamás serán vencidos!

    Va ke va otro cuento:

    Cuando los patos le empezaron a tirar a las escopetas.

    ¿Inverosímil?

    ¿Irreal?

    ¿Impensable?

    ¿Cómo comenzamos un relato de una historia “in”?

    Empezaremos con un: Todo comenzó uno de esos días de otoño o ¿fue verano? No pudo ser verano tal vez primavera.

    Si, lo hemos recordado:

    Fue en otoño.

    Todo comenzó en una muy temprana mañana de otoño.

    Ahora la ubicación:

    Bueno como son patos los implicados, fue en una laguna o uno de esos grandes lagos, de esos que se encuentran en el hemisferio norte, como fue en otoño fue tantito antes de la gran migración al sur, a lugares más cálidos. Es decir la gran huida del invierno de norte al sur.

    Pues ahí les va otra vez todo:

    Todo comenzó en una muy temprana mañana de otoño, en un lago en el norte, muy norte de América, tantito antes de la migración al sur. Los patos estaban tranquilos madrugando como de costumbre, buscando la alimentación del día que escaseaba un poco más. Los mosquitos ya no abundaban, aunque el frío hacia presas fácil de aquellos insectos que quedaban. Los patos ya estaban preparando los últimos detalles para la gran migración. Estaba decidido, esta vez llegarían mejor al lago de Xochimilco, pues no querían pasar al lago de Texcoco.

    No es que no quisieran por falta de gusto, ya que el lago les gustaba mucho, a pesar que desde hace algunos años les amenaza la industria aeroportuaria con modernizar sus métodos de vuelo, sus rutas, con reubicarlos y quitarles su lago de Texcoco, teniendo como fuerte argumento el que los patos o comienzan a usar radar electrónico e instrumentos más modernos de vuelo o se les quita el lago, pues eso no va con la modernidad. Es decir que dejaran de ser patos para ser otra cosa o no ser nada.

    Como íbamos diciendo, estaban planeando la migración esta vez a Xochimilco, les habían contado que ahí había una de esas rarezas gastronómicas asiáticas en América, un lirio Japonés, que era una delicia según lo que se había escuchado. Además que había que consumirlo y visitar el lago pronto, pues el tal lirio Japonés se acabara el lago, y ni lirio quedara. Así los patos ayudaban vía la gastronomía a reestablecer el sistema ecológico de Xochimilco. (eso piensan ellos, nosotros no sabemos, ha de ser sabiduría de pato)

    Bueno, pues en esa mañana fresca de discusión estaban nuestros patos. Pero no se encontraban muy solos que digamos, normalmente a la misma hora se levantan también las escopetas, tirando a la calmada serenidad de la mañana y matando a dos que tres que cuatro que cinco o a veces más compas patos, haciéndoles emprender el vuelo en forma desagradable y haciendo de la muerte algo absurdo y estúpido, pues ni para pato a la naranja los usaban después de muertos, eran disecados y colocados como trofeos con un gran letrero abajo que dice: Yo lo mate, con el sacrificio de levantarme más temprano que los patos y corriendo mi vida gran riesgo. Yo gran cazador (uka, uka) a una distancia insegura (y no me lo trague.)

    Probablemente el riesgo consiste en esos lugares tan norteños en contraer una pulmonía.

    Los patos ya estaban algo hartos que en esa temporada se les acosara de tal forma por las mañanas, no los dejaban discutir a gusto la ruta de migración y su organización. En estas reuniones preeliminares para la migración se planean varias cosas. El lugar a donde van a llegar, la ruta de migración y por último la organización logística de la migración, bueno no sabemos si es logística. El caso es que en el último punto se organiza que pato es el que va a ser el puntero para llevar acabo el vuelo en V y de esa forma gastar menos energía para que todos los patos puedan disfrutar de las delicias del sur, esta vez en Xochimilco.

    Esta mañana estaba a discusión si en la ruta podían desviarse al lago de Texcoco para dar una de esas visitas para alegrar sus corazones de patos y el de los habitantes de Texcoco con la esperanza de que hubiera un lago al lado de Santiaguito, también estaba el problema de cómo organizarse en Xochimilco con los otros patos y aves que llegaban a dicho lago, claro para no ocasionar algún conflicto entre localillos y nuevos visitantes. Ellos saben bien lo que es eso, pues les ha sucedido continuamente que como cada vez ahí menos agua a donde aterrizar, empiezan a ver aglomeraciones y conflictos entre emigrantes y localillos, sobre todo si no se llega con respeto por ambas partes. Pero como la sabiduría pata (o pato) es muy grande (eso nos contaron) ese respeto y convivencia lo han logrado llevar muy bien con los localillos y con los visitantes, dialogando y escuchando con mucho respeto al otro y con el corazón abierto. (Y no por las escopetas) No ha sido del todo fácil y les ha llevado tiempo aprender pero ahí van, dicen. Claro que siempre llegan a esos puntos a la carrera, ya que no tarda en escucharse el primer tiro y ahí cae un compañero pato y ahí salen volando todos los demás patos, con tal desorden que no pueden economizar fácilmente energía, ni ver para donde jalan, y eso que nuestros patos son muy concientes del calentamiento global y toda esa pataña (patraña como dicen los hombres.) Bueno pero les estábamos contando que los patos ya estaban hasta el copete de tiro que tira que cae de las escopetas, así que pese a la prisa de organizar el viaje, los patos decidieron que esa situación no podía continuar así. Había llegado el momento. Si había llegado el momento como en un momento anterior le llego el momento a la tortuga que sus padres los palomos le informaran… ese es otro cuento.

    ¡Ya BASTA! Cuacaban los patos, esto no puede seguir así, se tiene que hacer algo urgente, y convocaron a asamblea general esa misma mañana con todos los patos de la laguna. (Nota de nosotros: pensamos que fue en uno de los grandes lagos, mas no tenemos la seguridad que así fuera.) Entonces dichos patos ya estaban unidos en la asamblea general, se había aplazado la discusión de la ruta para después. Se aplazo tan solo un poquito, eso nos dijeron.

    En la asamblea se decide que los patos le dispararan ahora a las escopetas. Es decir que ya van a poder hacer sus planes y sus cosas tranquilos.

    Para nuestra desgracia los patos son muy recelosos y no nos han contado su estrategia para dispararles a las escopetas, pero lo que hemos escuchado rumores que será por abajo del agua a la siniestra. Tal vez se hagan patos buzos siniestros.

    ¡Tierra, Agua y Libertad!

    ¡Presos políticos Libertad!

    alf…

    P. D. Para todos los biólogos expertos en patos, no nos quisieron informar nuestros patos que comían así que los pusimos a comer bichos y plantas. Los lirios de Xochimilco no sabemos si son japoneses, pero cuenta la leyenda que la esposa de un expresidente le parecieron muy lindos y por eso los mando poner en el lago, ahora son plaga. Pero como dijimos es leyenda, no tenemos referencias, además tan solo es un cuento.

    Decidió la asamblea de los patos en que debían de pasar por Atenco ya que fueron sus habitantes quienes salvaron su lago de Texcoco. También sé acordó visitar el plantón frente a las cárceles y las cárceles (al fin ellos ya no les temen a las escopetas, ahora les tiran) y mandarles el cuento a los compañeros presos y darles con su vuelo un respiro de libertad. Y de paso, cagar a todas las autoridades mexicanas, tanto jueces como policías y políticos. Estuvo en fuerte discusión ir a Oaxaca, pero como solo se les ocurría la costa para llegar decidieron que ahí serian los pelícanos los encargados de enviar los aires de libertad y el cuento.

    Y última, (esta será en singular) quiero dedicar el cuento no solo a los compañeros, sino también a las tres o cuatro o cinco personitas hijos de amigos y familiares quienes me dan esperanzas y fuerza para que esto salga como debe de salir, bien. Tal vez a ellos si les cuenten los patos como le hicieron mientras chapotean en la tina.

    Ya ahora sí la última. Quiero agradecer a los directores, actores y demás participantes de “temporada de patos”, que me dieron esa comunicación tan abierta con los patos. Por cierto la tengo copiada y pirata y no se azoten, que eso no quita que me haya gustado su película, solo espero que no me embarguen mi cuartito los del GDF, con ellos ya no tengo esperanza de que hagan las cosas bien.

    TAN, TAN.

    Patos, Foto: Marie Védie
    Patos, Foto: Marie Védie
  • Mariposas y doscientas

    Antes:

    La incertidumbre, la preocupación, el salir corriendo, el esconderse, el olvidarse, ir al baño. Todo junto, todo revuelto, aunque un poco antes lo sabias, ya no había nada que hacer, ya estas preparado, y sin embargo todo revuelto. Mas nunca se esta del todo preparado.

    ¿Cómo prepararse cuando el cuerpo le tiene miedo al dolor?

    Cuando este recuerda las tantas tardes en que lo llevaste al limite, y las otras tantas en que el estomago saco todo lo que tenia y lo que no tenia adentro. Cuando tu cuerpo recuerda las tantas veces que dolió y ahora estas justo antes de volverlo a hacer.

    ¿Y ahora? Justo antes de comenzar, justo antes de empezar, todo junto, todo revuelto.

    ¿Habrá que salir corriendo? Piensas. ¿Por qué lo vuelvo a hacer? Te preguntas. Sigues en ese momento sin encontrar respuesta y otra vez ahí, como muchas tantas veces preparado para salir, para volver a empezar.

    Una vez más las mariposas revolotean dentro de tu estomago.

    Un momento de concentración.

    Ya no hay regreso, no hay vuelta de hoja.

    Te olvidas de salir corriendo, de la preocupación, del esconderte, de ir al baño, piensas que olvidas el dolor que no ha llegado, aunque sabes que llegara.

    Ahora:

    Subes dos escalones, te inclinas, respiras hondo, suspiras sonando a gritos, unos segundos de inmovilidad y…

    ¡Paz!

    Todo comienza, tu comienzas, te clavas, te deslizas, una raya negra abajo indica tu trayectoria, tus piernas dan el ritmo que han de seguir tus brazos. Sacas los brazos juntos y escuchas el ritmo que tus piernas juntas marcan:

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac,…

    En el trac sacas los brazos y en el tercero los vuelves a sumergir, y esto sigue y sigue.
    Es el ritmo que ya conoces. Sabes que suena bien, sino fuera así sabrías enseguida que habrá un desastre y que va a doler, ¿tal vez más?

    Respiras, y

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac,…

    Continuas en ese ritmo, se acerca la primera vuelta, solo piensas como siempre el primer tostón vuela.

    Después de la vuelta te deslizas como flecha, descanso para los brazos y las piernas continúan dando el ritmo:

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac

    Y respiras, y sigues,

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac

    Otro tostón que vuela se acerca. Piensas que solo falta la mitad, pero

    ¡Uy! Los brazos. Te deslizas

    ¡Uy! Solo la mitad y los brazos…

    Las piernas marcan el ritmo y salen los brazos en el mismo momento que antes, donde deben salir.

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac

    Todavía todo suena bien, pero…¡uy! Y los brazos

    ¿Cuánto aguantarán?

    No lo sabes, pero lo que si sabes es que no llegaran completos.

    Traaac,…,trac,…,traaac,…,trac

    Las piernas ponen más fuerza, más el ritmo y los brazos se dejan ir, mas… ¡uy! Y los brazos.

    La raya negra sigue abajo, sigue de guía, todavía no pasas las banderas, todavía no acaba el tercer tostón, y las piernas te siguen sosteniendo.

    Uff la vuelta,

    uff la flecha,

    uff el deslizarse,

    Un pequeño descanso para los brazos y piernas pero no es suficiente.

    ¡Uy! Los brazos, los hombros, y ya sientes las piernas.

    Respiras, sabes que no deberías hacerlo, pero igual lo haces, las piernas marcan el ritmo un poco, algo más lento,

    Traaac,.………..,trac,…………,traaac,………..,trac

    Todavía salen los brazos donde deben salir, pero ¡uy! Y los brazos…

    Van a tronar, ya lo sabes no hay nada que hacer, solo esperar a que no sea muy lejos del final del último tostón, ahora solo esperas que las piernas aguanten, pero ya no solo las sientes, ya duelen.

    Solo falta la octava parte de todo lo que ya haz hecho, eso te anima, mas no te ayuda,

    ¡Uy! Y los brazos…y las piernas

    Traaac,.………..,trac,…………,traaac,………..,trac

    Un dieciseisavo y se acabo, pero y los brazos comienzan a no salir y las piernas no pueden hacer nada, intentas bajar el ritmo para que los brazos descansen, tomas aire a bocanadas cada que puedes, tratas de sacar los brazos y estos salen pero ya duelen, y cuando llegas a las banderas, ya no solo duelen los brazos, también las piernas, los hombros, el abdomen, todo, y tu…

    Solo aprietas los dientes, gritas en silencio, lloras con coraje y sigues.

    Un esfuerzo más.

    Tocan los brazos juntos y se termino.

    Después:

    El dolor, el inmenso dolor en todo el cuerpo, el dolor al que antes tanto le habías temido ya se encuentra contigo. Duele todo, duele mucho y solo agachas la cabeza y aprietas los dientes y buscas forma de tomar aire. Otra vez ahí, es un dolor que no puedes gritar y lo curioso es una satisfacción que no la puedes describir, pero que esta ahí junto al dolor, junto a las mariposas.

    Por las mariposas lo volverás a hacer

    alf…

  • El Salon de Clase

    ¡Hoy No!

    Hoy no vamos a aprender nada importante, nos dijo el maestro.

    Hoy solo saldremos a dar la vuelta, dijo.

    Hoy solo daremos la vuelta al patio, al cerro, al monte,… al cielo,…

    No comprendimos que estaba pasando, que estaba diciendo, que nos pedía, que era lo que quería. No nos quería sentados, no nos quería quietos, no nada de eso, nada cotidiano de un salón de clases, no apuntaba nada en el pizarrón.

    Nos invitaba a dar la vuelta y nosotros no salíamos del asombro, ni del salón.

    Nos invitaba a tomar la libertad de correr y caminar por el patio y por el cerro y por los cielos y nosotros no podíamos ni mover las piernas.

    Cuando lo logramos, comenzamos por una pequeña caminata, no muy rápida, alrededor del patio. Después fuimos a dar al cerro donde nos llevaron las piernas por estrechas veredas llenas de plantas y enredaderas. Nos mojamos y nos perdimos varias veces en esos caminos lodosos donde los zapatos no querían quedarse en nuestros pies y enamorados del barro se resistían a salir con el pie.

    Nos cayeron dos que tres chubascos, dos que tres tormentas y después los monos aullaron. Las piernas nos llevaron con el maestro a la casa de donde vivían nuestros abuelos, los que no bajaron de la montaña, los que se quedaron y el maestro nos los presentó.

    Llegamos al mar donde comienza la vida, donde se pone el Sol, donde la Mar enamora, y fueron los brazos quienes nos adentraron, y fueron los oídos los que vieron y cantaron y fueron los ojos los que escucharon y comprendieron.

    Fue de esta forma como nosotros ya no estábamos en un salón de clase. Fue como nos fuimos saliendo de éste. Fue con nuestros hermanos, con nuestros abuelos, con nuestros pájaros, monos y tigres que nos fuimos a dar la vuelta. Fue con la ceiba y con el pino, con las olas y con el río, que empezamos a conocer el mundo, fue con los parques y calles que nos mostraron la vida.

    Hoy no hay lección, hoy no hay más que ellos y nosotros, que somos uno.

    Hoy nuevamente me di cuenta que mientras la maestra hablaba yo estaba observando el patio, el cerro, la selva, el desierto, la mar, la ciudad, por la ventana del salón.

    Y hoy nuevamente no, no salimos del salón de clases.

    alf…

  • Don Samuel y los Coyotitos

    Don Samuel seguía buscando al Zorro, buscaba por aquí, buscaba por allá y nada que lo encontraba.

    Tenía muchas cosas que contarle al Zorro.

    Le quería contar como es que el Maíz le hacia recordar a los pueblos del color de la Tierra, así como el Zorro tenía al trigo para acordarse de su amigo. Le quería contar como fue que se hizo amigo de estos pueblos y así de muchos otros. Cómo es que se enamoro del Monte donde vivían sus amigos. De cómo su corazón era del color de la Tierra.

    También quería contarle cómo sus amigos se juntan y se organizan para defenderse de los males que los acosan y como es que se defiende y se protege a un amigo. Todo esto y más quería contarle al Zorro, pero no lo encontraba por ninguna parte.

    Todo parecía indicar que se había ido, tal vez era Jueves y como los cazadores se van a bailar los Jueves, es el día en que el Zorro sale de paseo hasta la viña. ¡Ah! Don Samuel había olvidado los rituales del Zorro.

    Fue entonces, cuando se sentó a descansar, que apareció un Coyotito. Este como siempre con hambre le pidió que le convidara un pedazo del jamón ahumado que Don Samuel traía para el Zorro.

    Como no había encontrado al Zorro a Don Samuel le pareció que estaba bien compartir el jamón con el Coyotito.

    Durante la comida el Coyotito le pregunto a Don Samuel que era lo que estaba haciendo tan dentro del Monte. Sin muchos rodeos Don Samuel le contó que estaba buscando al Zorro y que no lo encontraba por ninguna parte.

    El Coyotito le contesto que eso suele pasar y muchas otras veces a pesar de haber encontrado al amigo este no se le puede alcanzar. Fue como el Coyotito contó de su historia de amor, de cómo fue que encontró a la Luna y de esta se enamoro, y de cómo esta se fue volviendo inalcanzable, pues antes no era así. El Coyotito le contó que ahora para comunicarse con ella tiene que darle a la cantada y la serenata y por eso le canta todas las noches.

    El Coyotito le contó de cómo es penosa la Luna, pues hay días que no se asoma y otros que  nada más se asoma un tantito y otras veces se le quita la pena y aparece toda y muestra su belleza, y él que no la puede alcanzar.

    Hablando, hablando al Coyotito se le ocurrió una idea. Le dijo a Don Samuel que porque no le cantaba al Zorro lo que le quería contar y de esta forma el Zorro lo escucharía.

    Don Samuel dijo que eso de la cantada y de la gritadera no se le daba mucho pues a él le gusta hablar palabra fuerte pero bajito, pues así le había aprendido a sus amigos. Entonces el Coyotito le ofreció que él le cantaba al Zorro todo lo que Don Samuel le quería contar. Esto lo haría mientras le cantaba también a la Luna, tal vez la Luna se dejara ver más con más palabras.

    Fue así como el Coyotito sentado frente a Don Samuel cerro sus ojos y escucho las palabras de Don Samuel para el Zorro. Al terminar la contada Don Samuel pregunto si había escuchado todo, pues con los ojos cerrados y sentado frente a él había estado el Coyotito. Este despertó, perdón, abrió los ojos y comenzó la cantada a la Luna y al Zorro.

    A pesar de tener los ojos cerrados el Coyotito escucho todo, todo bien, pues en su cantar canto todo lo que Don Samuel tenia que decirle al Zorro, yo lo sé, pues estaba con el Zorro en el viñedo cuando escuchamos al Coyotito cantar.

    Sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible para los ojos. (secreto del Zorro)

    Sólo con el corazón se puede oir bien, lo esencial es inaudible a los oídos. (secreto del Coyotito)

    alf…

     

  • Los Polinesios

    Eres un necio

    Eres un necio

    Eres un necio

    Lo que ellos no saben es que yo no llegue del norte, la historia no es tan larga. Por eso se las voy a contar.

    Es solo porque siente que se amachinaron para aguantar el frió, piensan que fueron los primeros en llegar a estas tierras y que fueron los primeros en hacer grandes viajes.
    Y luego nos cuentan historias de que ellos cazaban mamutes y que ellos lo extinguieron y que ellos son los únicos y que nosotros somos como ellos.
    Creen que  no habemos otros que llegamos por otro lado, creen que no habemos otros que llegamos por la Mar, de quien estamos eternamente enamorados.

    De la Mar es de donde nace todos lo días el sol, de la Mar es de donde salía nuestro alimento y la tierra  solamente podía imitar las grandes olas con sus montañas, mas las montañas no pueden moverse tan rápido.

    Polinecios, Cuadro de Miguel Estala
    Polinecios, Cuadro de Miguel Estala

    Nosotros somos los condenados, pues al estar eternamente enamorados de la mar,  no nos permite vivir dentro de ella. Muchas veces nos rechaza, así es la mar y así la amamos.
    Tanto fue nuestro de deseo de estar dentro de ella, de vivir dentro de la mar, que al principio nos metíamos con tablas para poder estar largo tiempo flotando, ahí junto a las olas. Pero ella nos rechazaba, no nos dejaba entrar y nosotros necios que entrábamos y ella necia que nos botaba. Hasta que un buen día aprendimos a bailar con ella, a bailar con sus olas.

    Mas eso no duraba mucho y salíamos pronto a tierra antes de que el sol se fuera. Por lo que empezamos a hacer botes donde a remo y vela entrábamos y empezamos a sacar nuestro alimento de la mar. Fue cuando nos dimos cuenta que nosotros somos parientes del delfín, de la ballena, de la tortuga.  Pero a nosotros la mar nos saco un día por descuidados a tierra y no nos dejaba entrar más, por eso de necios regresábamos a ella en tablas y en botes.

    Con los botes y tablas empezamos a jugar y a bailar con ella y fue como llegamos acá a estas tierras.
    Comenzó con una pequeña carrera, ahí estábamos en la orilla de la mar, en la playa con nuestros botes y remos en dirección a donde nace el sol y una idea llegó: A ver quien llegaba primero…¿a donde? quien sabe pero a ver quien llegaba primero. Así salimos en desbandada en dirección a donde nace el sol y reme que reme e iza la vela y duerme, así pasaron varias lunas y nada que alguien llegaba primero, supongo que muchos nesios o polinesios; pues éramos muchos; se quedaron en el camino con la mar, pues no todos llegamos a estas tierras y aquí conocimos a otros que llegaron por el norte.
    Supongo que nosotros llegamos primero a remo y vela y si no nos creen les pregunto:¿Entonces de donde llegamos Bazuca y yo?

    Ahora me preguntaran: ¿Por qué si ya estábamos dentro de la mar regresamos a tierra?

    Por nesios…

    alf…