Categoría: Otras voces

Articulos y opiniones varias que se encuentran en la red, darle eco a otras voces.

  • Fragmento. «El derecho a la pereza», Paul Lafargue. (Refutación del derecho al trabajo de 1848).

    Hola a todas y todos:

    Comparto un fragmento, que antes me compartieron de este libro de Paul Lafargue. Obra que se puede leer y traducir a nuestro tiempo. Más información sobre la obra en:

    http://es.wikipedia.org/wiki/El_derecho_a_la_pereza

    Para todo aquel que lo quiera leer completo:

    http://www.elgranerocomun.net/IMG/pdf/Lafargue_Refutacion_del_trabajo.pdf

    va ke va pues

    alf-redo-Ik…mil-puertas-Ik…

    perezapk[1]

    Nuestro siglo —dicen— es el siglo del trabajo. En efecto, es el siglo del dolor, de la miseria y de la corrupción. Y, sin embargo, los filósofos y economistas burgueses, desde el penosamente confuso Augusto Comte hasta el ridículamente claro Leroy- Beaulieu, los literatos burgueses, desde el charlatanamente romántico Víctor Hugo hasta el ingenuamente grotesco Paul de Kock, todos han entonado cánticos nauseabundos en honor del dios Progreso, el hijo primogénito del Trabajo.
    Escuchándolos, se podría creer que la felicidad empezaba a reinar en la tierra, que ya se sentía su llegada. Han ido a los siglos pasados a revolver el polvo y las miserias feudales para ahuyentar las delicias de los tiempos presentes. ¡Cómo nos han hastiado esos saciados, recién salidos de la servidumbre de los grandes señores y convertidos hoy en siervos de la pluma de la burguesía, abundantemente estipendiados; cómo nos han hastiado con el típico agricultor del retórico La Bruyère! (…)
    ¡Oh, lúgubre presente de su dios Progreso!
    Los filántropos llaman bienhechores de la humanidad a los que, para enriquecerse sin trabajar, dan trabajo a los pobres. Más valdría sembrar la peste o envenenar las aguas que erigir una fábrica en medio de una población rural.

    Trabajad, trabajad, proletarios, para aumentar la fortuna social y vuestras miserias individuales; trabajad, trabajad para que, haciéndolos cada vez más pobres, tengáis más razón de trabajar y de ser miserables. Tal es la ley inexorable de la producción capitalista.

    Los proletarios, prestando atención a las falaces palabras de los economistas, se han entregado en cuerpo y alma al vicio del trabajo, contribuyendo con esto a precipitar la sociedad entera en esas crisis industriales de sobreproducción que trastornan el organismo social.

    Para tener guerreros y ciudadanos, los filósofos y los legisladores antiguos toleraban a los esclavos en sus Repúblicas heroicas. Pero los moralistas y economistas del capitalismo, ¿no preconizan el asalariado, la esclavitud moderna? Y ¿a quiénes otorga ocios la esclavitud capitalista? A los Rothschild, a los Schneider, a las Madame Boucicaut, inútiles y nocivos, esclavos de sus vicios y de sus domésticos.

    Fragmento: «El derecho a la pereza», Paul Lafargue. (Refutación del derecho al trabajo de 1848).

  • EZLN: Una mirada a su historia. I. El núcleo guerrillero

    • Escrito por  Por Raúl Romero Fotografía: Heriberto Paredes Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones

    … la condición humana tiene una porfiada tendencia a la mala conducta.Donde menos se espera, salta la rebelión y ocurre la dignidad.En las montañas de Chiapas, por ejemplo.Largo tiempo callaron los indígenas mayas.La cultura maya es una cultura de la paciencia, que sabe esperar.Ahora, ¿cuánta gente habla por esas bocas?Los zapatistas están en Chiapas, pero están en todas partes.Son pocos, pero tienen muchos embajadores espontáneos.Como nadie nombra a esos embajadores, nadie puede destituirlos.Como nadie les paga, nadie puede contarlos. Ni comprarlos.

     

    El desafío, Eduardo Galeano [1]

    robertobarrios1El 17 de noviembre del 2013 se cumplen 30 años de la formación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y el 1 de enero del 2014 se celebrarán 20 años de su aparición pública. Como una forma de homenaje a los hombres y mujeres que hicieron que el grito de YA BASTA retumbara por todo el mundo, hoy iniciamos una serie de entregas que pretenden ser una breve revisión histórica de los actores que se entrelazaron para dar origen al EZLN. Para hacerlo se ha recurrido a diversas fuentes, pero sobre todo a los escritos, entrevistas y comunicados que los propios neozapatistas han generado. El texto se divide en tres apartados: I. El núcleo guerrillero, II. La resistencia milenaria y III. La opción por los pobres.

     

    Es necesaria una aclaración: no ha sido nuestra intensión hablar por los zapatistas, ellos y ellas han contado su historia. Nuestro único objetivo aquí es contribuir a la difusión de su experiencia, esa que sin duda alguna representa la alternativa más avanzada en el mundo. Esperemos que estás líneas también sirvan para alimentar la historia del otro mundo posible que aún se encuentra en construcción. 

     

    I. El “núcleo guerrillero”[2]

     

    Es 1968 y la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los EUA se disputan la hegemonía mundial en una guerra disfrazada: la “Guerra Fría”. En Checoslovaquia la “Primavera de Praga” muestra al mundo el autoritarismo y la burocracia del “socialismo realmente existente”. Los manifestantes pugnan por un “socialismo con rostro humano”, pero sobre todo democrático. La respuesta de la URSS y sus aliados es la invasión del país. En Francia el “Mayo francés” evidencia –entre muchas otras cosas-, un rechazo generalizado a la sociedad de consumo.

     

    Es 1968 y las Américas también están inquietas. En América Latina el triunfo de la revolución cubana sigue despertando expectativas y miles de jóvenes engrosan las filas de los movimientos y partidos revolucionarios. En EUA Martin Luther King –líder del movimiento por los derechos civiles- es asesinado y las manifestaciones contra la invasión a Vietnam polarizan aún más la sociedad norteamericana.

     

    Es 1968, México será la sede de los Juegos Olímpicos y en el mes de julio estalla uno de los movimientos estudiantiles más importantes de su historia. Las condiciones políticas y sociales del país hacen que un conflicto que parecía menor rápidamente encuentre dimensiones nacionales. México está nuevamente a tono –como lo fue durante la revolución de 1910- con el descontento social que recorre el mundo. Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez –Presidente y Secretario de Gobernación de México, respectivamente- ordenan reprimir una manifestación estudiantil. El 2 de octubre grupos militares y paramilitares atacan a los manifestantes en la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco, Ciudad de México; provocando cientos de muertos, desaparecidos y lesionados.

     

    Es 1969 y el mundo no es el mismo después de la “Revolución Cultural” de 1968, como la llamo Hobsbawm[3]. Es 1969 y México aun duele: muchas familias buscan a sus hijos e hijas desde aquel 2 de octubre en que no regresaron a sus casas. Mientras tanto, el gobierno mexicano justifica la masacre argumentando que la primer agresión salió de los estudiantes, que había extranjeros interesados en desestabilizar el país y que el fantasma del comunismo estaba detrás de las protestas.

     

    Cientos de jóvenes que habían participado en las movilizaciones estudiantiles concluyeron que no lograrían transformar a México por la vía institucional. Para muchos de ellos y ellas la vía pacífica estaba agotada y era hora de pasar a una siguiente etapa: la vía armada.

     

    El 6 de agosto de 1969 en Monterrey, Nuevo León, fueron fundadas las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN). A la cabeza del grupo se encontraban los hermanos Cesar Germán y Fernando Yáñez Muñoz, Alfredo Zárate y Raúl Pérez Vázquez. El grupo tenía la estrategia de acumular fuerzas en silencio y de no enfrentarse con las fuerzas del Estado. En 1972 Cesar Germán Yáñez se estableció en el estado de Chiapas en el campamento denominado “El Diamante” donde operaba el “Núcleo Guerrillero Emiliano Zapata (NGEZ)”. Cinco años después de su fundación, las FLN contaban con redes en Tabasco, Puebla, Estado de México, Chiapas, Veracruz y Nuevo León[4].

     

    Si bien las FLN tenían una ideología marxista-leninista, el grupo distaba mucho de caer en el dogmatismo. Desde su fundación, las FLN se plantearon como objetivo general la creación de un ejército y adoptaron como lema la frase del independentista Vicente Guerrero: “Vivir por la patria o morir por la libertad”.

     

    El 14 de febrero de 1974 las FLN fueron atacadas por policías y militares en una de sus principales casas de seguridad: “La casa grande”, ubicada en San Miguel Nepantla, Estado de México. En el operativo participó Mario Arturo Acosta Chaparro, uno de los principales actores de la guerra sucia en México y quien después fue acusado en varias ocasiones por tener vínculos con el crimen organizado.

     

    En “La casa grande” fueron asesinados 5 guerrilleros y otros 16 fueron apresados. La persecución contra el FLN se extendió hasta Ocosingo, Chiapas, donde fue atacado el campamento “El diamante” y varios miembros del NGEM fueron asesinados; algunos más alcanzaron a escapar, entre ellos Cesar Germán Yáñez. “Versiones periodísticas –escribe Laura Castellanos- aseguran que a mediados de abril de 1974, el grupo sobreviviente encabezado por Cesar Germán fue aniquilado por el ejército en plena selva. Su hermano Fernando se traslado entonces a Chiapas y con una brigada lo busco a él y a su grupo sin fortuna”[5].

     

    De 1974 a 1983 la historia de las FLN es un tanto confusa, pues no existen muchos registros de aquella etapa. Durante esta época las FLN realizan incursiones de forma más constante en la Selva Lacandona y reinician la etapa de reclutamiento. Fue en era en la se reclutó a muchos estudiantes de universidades en las que el marxismo cobraba mucha fuerza, como fue el caso de la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Autónoma de Chapingo. Igualmente, durante este periodo (1974-1983) muchas de las actividades de las FLN fueron en el estado de Chiapas. En 1977, por ejemplo, montaron un campamento en Huitiupán, y un año más tarde instalaron una casa de seguridad en San Cristóbal de las Casas.

     

    El trabajo que realizaron las FLN en Chiapas les permitió ir construyendo redes de solidaridad con organizaciones locales que tenían un trabajo previo con los indígenas de la región: grupos de corte maoísta, personas que impulsaban la formación de cooperativas e indígenas que habían sido animados a desarrollar trabajo comunitario desde la iglesia católica, impulsados principalmente por el obispo Samuel Ruíz.

     

    Las experiencias armadas en Centroamérica como el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en El Salvador, el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua o la guerra civil que duró más de treinta años en Guatemala reavivaron la intención de las FLN de conformar un ejército –no un grupo guerrillero, sino un ejército regular- y el trabajo exitoso en Chiapas hizo que desde 1980 comenzará a figurar el acrónimo FLN-EZLN en los documentos de la guerrilla. Sin embargo, es hasta el 17 de noviembre de 1983 cuando, ayudados nuevamente por un grupo de indígenas politizados y con amplia experiencia organizativa –del que más tarden surgirán mandos como el Mayor Mario o la Mayor Yolanda- y reforzados por los nuevos militantes de las universidades, se estableció el primer campamento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional denominado “La Garrapata”[6].

     

    Entrevistado por Yvon Le Bot y Maurice Najman, el Subcomandante Insurgente Marcos explicó que los tres grandes componentes del EZLN son “un grupo político-militar, un grupo de indígenas politizados y muy experimentados, y un movimiento indígena de la Selva”[7]. Ese tercer grupo al que se refiere Marcos comienza a ser parte crucial de la organización después de 1983, etapa en la que el EZLN inició una segunda fase de “acumulación de fuerzas en silencio”; pero en esta ocasión buscando combatientes principalmente entre los indígenas de la región que no tenían experiencias previas de militancia política. Para esta tarea, los indígenas politizados fungieron como puente, pues además de la barrera cultural –en la que el lenguaje significó un gran obstáculo- el hermetismo y la desconfianza –originados por siglos de opresión y desprecio- de los indígenas dificultó el acceso de los mestizos a las comunidades.

     

    Los primeros integrantes del EZLN que se adentraron a la selva Lacandona pronto empezaron a vivir una realidad distinta y muy ajena a la que su adscripción ideológica les permitía ver. Los primeros años no sólo no se construía confianza con los indígenas, todo lo contrario: “A veces nos perseguían porque decían que éramos robavacas, o bandidos o brujos. Muchos de los que ahora son compañeros o inclusive comandantes del Comité, nos perseguían en aquella época porque pensaban que éramos gente mala”[8].

     

    El contacto con las comunidades indígenas originó una especie de conversión del grupo original. Marcos narra este proceso de la siguiente forma:

     

    Sufrimos realmente un proceso de reeducación, de remodelación. Como si nos hubieran desarmado. Como si nos hubiesen desmontado todos los elementos que teníamos –marxismo, leninismo, socialismo, cultura urbana, poesía, literatura-, todo lo que formaba parte de nosotros, y también cosas que no sabíamos que teníamos. Nos desarmaron y nos volvieron a armar, pero de otra forma. Y esa era la única manera de sobrevivir[9].”

     

     

    Como señalamos líneas arriba, el trabajo que el núcleo guerrillero de las FLN desarrolló en Chiapas sólo pudo madurar y convertirse en el EZLN gracias a la cosmovisión y tradición de resistencia de diferentes grupos indígenas, sobre este asunto abundaremos en la siguiente entrega._______

     

    [1] Galeano, E. (1995) “El desafío. Mensaje enviado al Segundo Diálogo de la Sociedad Civil”. En ClajadepRed de divulgación e intercambios sobre autonomía y poder popular.

     

    [2] Una primera versión de este apartado fue publicada en 2012 en el periódico digital Rebelión. La versión que aquí publicamos contiene elementos nuevos. 

     

    [3] Hobsbawm, E. (1998) Historia del siglo XX. Argentina: Grijalbo.

     

    [4] Castellanos, L. (2008) México armado 1943-1981. México: Ediciones Era, p. 244.

     

    [5] Castellanos, L. (2008), Op. cit., p. 247.

     

    [6] Cfr. Morquecho, G. (2011) “La Garrapata en el Chuncerro, cuna del EZLN” [en línea]. En Agencia Latinoamericana de Información, 15 de noviembre. Disponible en:http://alainet.org/active/50889&lang=es [Consulta: 13 de noviembre de 2012]. 

     

    [7] Le Bot, Y. (1997) Subcomandante Marcos. El sueño zapatista. Entrevistas con el Subcomandante Marcos, el mayor Moisés y el comandante Tacho, del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. México: Plaza & Janés, p. 123. 

     

    [8] Ibídem, pp. 137-138.

     

    [9] Ídem., p. 151.

  • DURItO II (El neoliberalismo visto desde la SelvaLacandona)

    Un encuentró del Sub-Marcos con Durito en 1995, cuando el gobierno mexicano traiciona el diálogo y lleva un ataque contra los Zapatistas el comunicado completo de ese entonces se encuentra en el siguiente link:

    http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/1995/1995_03_11_a.htm

     

    Durito II

    Fue el décimo día, ya con menos presión. Me alejé un poco para poner mi techo e instalarme. Iba yo viendo hacia arriba, buscando un buen par de árboles que no tuvieran gajo encima. Por eso me sorprendí cuando escuché, a mis pies, una voz que gritó:»Hey, cuidado!»

    Durito
    Durito

     

    No vi nada al principio, pero me detuve y esperé. Casi inmediatamente se empezó a mover una hojita y, debajo de ella, salió un escarabajo que empezó a reclamar:­¿Por qué no se fija dónde pone sus bototas? Estuvo a punto de aplastarme! ­gritó.

    Ese reclamo se me hacía conocido.

    ­¿Durito? ­aventuré.

    ­Nabucodonosor para usted! No sea igualado! ­contestó indignado el pequeño escarabajo.

    Ya no me cupo duda.

    ­ ¡Durito! ¿Ya no te acuerdas de mí?

    Durito, quiero decir, Nacucodonosor, se me quedó viendo pensativo. Sacó una pequeña pipa de dentro de sus alas, la llenó de tabaco, la encendió y, después de una bocanada grande que le arrancó una tos nada saludable, dijo:

    ­ Mmmmh, mmmh.

    Y luego repitió:

    ­ Mmmh, mmmh.

    Yo sabía que eso iba a tardar, así que me senté. Después de varios «mmmh, mmh», Nabucodonosor, o sea Durito, exclamó:

    ­ ¿Capitán?

    ­ Ese mero! ­dije yo, satisfecho de verme reconocido.

    Durito (creo que, después de ser reconocido, podía llamarlo de nuevo así) empezó una serie de movimientos de patitas y a las que, en lenguaje corporal de los escarabajos, viene siendo como una danza de la alegría y que a mí siempre me ha parecido una especie de ataque de epilepsia. Después de repetir varias veces, con énfasis distintos, «¡Capitán!», Durito se detuvo al fin y me lanzó la pregunta que tanto temía:

    ­¿Traes tabaco?

    ­ Bueno, yo… ­alargué la respuesta para darme tiempo a calcular mis reservas.

    En eso llegó Camilo y me preguntó:

    ­ ¿Me llamaste, Sup?

    ­ No, nada… Estaba yo cantando y… y no te preocupes, puedes irte ­respondí con nerviosismo.

    ­Ah, bueno ­dijo Camilo y se retiró.

    ­ ¿Sup? ­preguntó extrañado Durito.

    ­ Sí ­le dije­. Ahora soy subcomandante.

    ­ ¿Y eso es mejor o peor que Capitán? ­insistió Durito.

    ­ Peor ­le dije y me dije.

    Cambié rápidamente de tema y le tendí la bolsa de tabaco diciendo:

    ­ Aquí traigo un poco.

    Para recibir el tabaco, Durito realizó nuevamente su danza, ahora repitiendo «¡gracias!» una y otra vez.

    Pasada la euforia tabacalera, iniciamos la complicada ceremonia del encendido de la pipa. Yo me recosté sobre la mochila y lo quedé viendo al Durito.

    ­ Estás igual ­le dije.

    ­ Tú, en cambio, te ves bastante maltrecho ­me respondió.

    ­ Es la vida ­dije quitándole importancia.

    Durito empezó con sus «mmmh, mmh». Al rato me dijo:

    ­ ¿Y qué te trae por aquí después de tantos años?

    ­ Bueno, estuve pensando y, como no tenía nada qué hacer, me dije que por qué no dar una vuelta por los viejos lugares y así saludar a los amigos viejos ­respondí.

    ­ Viejos los cerros y reverdecen! ­reclamó indignado Durito.

    Después siguió otro rato de «mmmh, mmmh» y de sus miradas inquisitivas.

    Yo no pude más y le confesé:

    ­ La verdad es que nos estamos replegando porque el gobierno lanzó una ofensiva en contra nuestra…

    ­ ¡Corriste! ­dijo Durito.

    Yo traté de explicarle lo que es un repliegue estratégico, una retirada táctica, y lo que se me ocurrió en ese momento.

    ­ Corriste ­dijo Durito, ahora con un suspiro.

    ­ Bueno sí, corrí ¿y qué? ­dije molesto, más conmigo mismo que con él.

    Durito no insistió. Se quedó callado un buen rato. Sólo el humo de las dos pipas tendía su puente. Minutos después dijo:

    ­ Parece que hay algo más que te molesta, y no sólo lo de la «retirada estratégica».

    ­ «Repliegue», «repliegue estratégico» ­le corregí.

    Durito esperó a que yo continuara:

    ­ La verdad es que me molesta que no estábamos preparados. Y no estábamos preparados por mi culpa. Yo creí que el gobierno sí quería el diálogo y entonces había dado la orden de que empezaran las consultas para los delegados. Cuando nos atacaron nosotros estábamos discutiendo las condiciones del diálogo. Nos sorprendieron. Me sorprendieron… ­dije con pena y coraje.

    Durito seguía fumando, esperó a que yo terminara de contarle todo lo ocurrido en los últimos diez días. Cuando terminé, Durito dijo:

    ­ Espérame.

    Y se metió debajo de una hojita. Al rato salió empujando su pequeño escritorio. Después fue por una sillita, se sentó, sacó unos papeles y los empezó a revisar con aire preocupado.

    ­ Mmmh, mmh ­decía a cada tanto de papeles que leía. Después de un tiempo exclamó:

    ­ ¡Aquí está!

    ­¿Aquí está qué cosa? ­pregunté intrigado.

    ­ ¡No me interrumpas! ­dijo serio y solemne Durito. Y agregó:

    ­ Pon atención. Tu problema es el mismo que tienen muchos. Se refiere a la doctrina económica y social conocida como «neoliberalismo»…

    «Lo que me faltaba… ahora clases de economía política», pensé. Parece que Durito escuchó lo que pensaba porque me regañó:

    ­ ¡Sssht! ¡Esta no es una clase cualquiera! Es la cátedra por excelencia.

    A mí me pareció exagerado eso de «la cátedra por excelencia», pero me dispuse a escucharlo. Durito continuó después de unos «mmmh, mmmh».

    ­ ¡Es un problema metateórico! Sí, ustedes parten de que el «neoliberalismo» es una doctrina. Y por «ustedes» me refiero a los que insisten en esquemas rígidos y cuadrados como su cabeza. Ustedes piensan que el «neoliberalismo» es una doctrina del capitalismo para enfrentar las crisis económicas que el mismo capitalismo atribuye al «populismo». ¿Cierto? Durito no me deja responder.

    ­ ¡Claro que cierto! Bien, resulta que el «neoliberalismo» no es una teoría para enfrentar o explicar la crisis. ¡Es la crisis misma hecha teoría y doctrina económica! Es decir que el «neoliberalismo» no tiene la mínima coherencia, no tiene planes ni perspectiva histórica. En fin, pura mierda teórica.

    ­ Qué raro… Nunca había escuchado o leído esa interpretación ­dije con sorpresa.

    ­ ¡Claro! Como que se me acaba de ocurrir en este instante! ­dice con orgullo Durito.

    ­ ¿Y eso qué tiene qué ver con nuestra huida, perdón, con nuestro repliegue? ­pregunté dudando ya de tan novel teoría.

    ­ ¡Ah! ¡Ah! ¡Elemental, mi querido Watson Sup! No hay planes, no hay perspectivas, sólo i-m-p-r-o-v-i-s-a-c-i-ó-n. El gobierno no tiene constancia: un día somos ricos, otro día somos pobres, un día quiere la paz, otro día quiere la guerra, un día ayuna, otro día se atasca, en fin. ¿Me explico? ­me inquiere Durito.

    ­ Casi… ­titubeo yo y me rasco la cabeza.

    ­ ¿Y entonces? ­pregunto yo al ver que Durito no continúa con su disertación.

    ­ Va a explotar. ¡Pum! Como globo que se infla demasiado. Eso no tiene futuro. Vamos a ganar ­dice Durito mientras guarda sus papeles.

    ­ ¿Vamos? ­pregunto con malicia.

    ­ ¡Claro que «vamos»! Está visto que no van a poder sin mi ayuda. No, no pretendas poner reparos. Necesitan un superasesor. Ya estoy aprendiendo francés, por aquello de la continuidad.

    Yo me quedo callado. No sé qué es peor: si descubrir que nos gobierna la improvisación o imaginarme a Durito de supersecretario de gabinete en un improbable gobierno de transición.

    Durito arremete:

    ­ Te sorprendí, ¿eh? Así que no tengas pena. Mientras no me aplasten con sus bototas siempre podré clarificarles el camino a seguir en el derrotero de la historia que, a pesar de la vicisitudes, habrá de levantar este país, porque unidos… porque unidos… Ahora que me acuerdo no le he escrito a mi vieja ­Durito suelta la carcajada.

    ­ ¡Pensé que estabas hablando en serio! ­finjo enojo y le aviento una ramita. Durito la esquiva y sigue riendo.

    Ya en calma, le pregunto:

    ­ ¿Y de dónde sacaste esas conclusiones de que el neoliberalismo es la crisis hecha doctrina económica?

    ­ ¡Ah! De este libro que explica el proyecto económico 1988-1994 de Carlos Salinas de Gortari ­responde y me muestra un librito con el logotipo de Solidaridad.

    ­ Pero Salinas ya no es el presidente… parece ­digo con una duda que me estremece.

    ­ Ya lo sé, pero mira quién redactó el plan ­dice Durito y me señala un nombre. Yo leo:

    ­ «Ernesto Zedillo Ponce de León» ­digo sorprendido y agrego:

    ­ ¿De modo que no hay ruptura?

    ­ Lo que hay es una cueva de ladrones ­dice, implacable, Durito.

    ­ ¿Y entonces? ­pregunto con verdadero interés.

    ­ Nada, que el sistema político mexicano es como ese gajo de árbol que cuelga encima de tu cabeza ­dice Durito y yo brinco y miro hacia arriba y veo que, en efecto, hay un gajo que pende amenazante sobre mi hamaca. Me cambio de lugar mientras Durito sigue hablando:

    ­ El sistema político mexicano apenas si está prendido a la realidad con pedazos de ramas muy frágiles. Bastará un buen viento para que se venga abajo. ¡Claro que, al caer, va a pasar a llevar otras ramas y cuidado el que esté bajo su sombra cuando se desplome!

    ­ ¿Y si no hay viento? ­pregunto mientras pruebo si la hamaca quedó bien amarrada.

    ­ Lo habrá… lo habrá ­dice Durito y queda pensativo, como mirando al mañana.

    Los dos quedamos pensativos. Volvimos a encender las pipas. El día empezaba a marcharse. Durito se quedó mirando mis botas. Temeroso, preguntó:

    ­ ¿Y cuántos vienen contigo?

    ­ Dos más, así que no te preocupes por los pisotones ­le dije para tranquilizarlo. Durito practica la duda metódica como disciplina, así que siguió con sus «mmmh, mmmh», hasta que soltó:

    ­ Pero los que vienen tras de ti, ¿cuántos son?

    ­ ¡Ah! ¿Esos? Como unos sesenta…

    Durito no me dejó terminar:

    ­ ¡Sesenta! Sesenta pares de bototas encima de mi cabeza! 120 botas de la Sedena buscando la forma de aplastarme! ­gritó histérico.

    ­ Espérame, no me dejaste terminar. No son sesenta ­dije. Durito nuevamente interrumpió:

    ­ ¡Ah! Ya sabía yo que no era posible tanta desgracia. ¿Cuántos son, pues? Lacónico, respondí:

    ­ Sesenta mil.

    ­ ¡Sesenta mil! ­alcanzó a decir Durito antes de atragantarse con el humo de la pipa.

    ­¡Sesenta mil! ­repitió varias veces entrecruzando con angustia sus manitas y patitas.

    ­ ¡Sesenta mil! ­se decía con desesperación.

    Yo traté de consolarlo. Le dije que no venían todos juntos, que era una ofensiva con escalones, que estaban entrando por varios lados, que faltaba que nos encontraran, que habíamos borrado los rastros para que no nos siguieran, en fin, le dije todo lo que se me ocurrió.

    Al rato Durito se tranquilizó y empezó de nuevo con sus «mmmh, mmmh». Sacó unos papelitos que, según me di cuenta, parecían mapas y empezó a hacerme preguntas sobre la ubicación de las tropas enemigas. Le respondí lo mejor que pude. A cada respuesta Durito hacía marcas y anotaciones en los pequeños mapas. Pasó un buen rato, después del interrogatorio, diciendo «mmmh, mmmh». Pasados unos minutos, y después de complicados cálculos (digo yo, porque usaba todas sus manitas y patitas para hacer las cuentas) suspiró:

    ­ Lo dicho: usan «el yunque y el martillo», el «lazo corredizo», la «caza del conejo» y la maniobra vertical. Elemental, viene en el manual de Rangers de la Escuela de las Américas­, se dice y me dice. Y agrega:

    ­ Pero tenemos una oportunidad de salir bien de ésta.

    ­ ¿Ah, sí? ¿Y cómo? ­pregunto con escepticismo.

    ­ Con un milagro ­dice Durito mientras guarda sus papeles y se recuesta.

    El silencio se acomodó entre los dos y fuimos dejando que la tarde se llegara por entre las ramas y bejucos. Más tarde, cuando la noche acabó de desprenderse de los árboles y, volando, cubrió el cielo, Durito me preguntó:

    ­ ¡Capitán… Capitán… Psst! ¿Estás dormido?

    ­ No… ¿Que hay? ­le respondí.

    Durito pregunta con pena, como temiendo lastimar.

    ­ ¿Y qué piensas hacer?

    Yo sigo fumando, miro los rizos plateados de la luna colgados de las ramas. Suelto una voluta de humo y le respondo y me respondo:

    ­Ganar.

    P.D. QUE SINTONIZA NOSTALGIA EN EL CUADRANTE

    En el radito alguien, a ritmo de blues, desgarra ésa que dice: «All it’s gonna right with a little help of my friends…»

    P.D. QUE, AHORA SI, YA SE DESPIDE AGITANDO UN CORAZON COMO PAÑUELO.

    Tanta lluvia y ni una gotita para saciar las ansias…

    Vale de nuez.

    Salud y abusados con esa rama seca que pende sobre sus cabezas y que pretende, ingenua, cobijarlos con su sombra.

    El Sup fumando… y esperando.

    EZLN
    EZLN

     

  • Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas desde Düsseldorf

    Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas
    Feliz Cumpleaños Compañeros Zapatistas

    Compañeros desde Düsseldorf saludan y festejan los 20 años del alzamiento Zapatista el primero de enero de 2014: http://alertaduesseldorf.blogsport.de/2014/01/01/zapatista-glueckwunsch/

    Düsseldorf, 1 de enero de 2014

    Compañeros y compañeras zapatistas:

    ¡Muchas felicidades por el vigésimo aniversario de su levantamiento en 1994! Les deseamos una gran celebración y muchos años más de rebelión y de este otro mundo mejor, que están construyendo para ustedes.

    Somos un conjunto de grupos y colectivosdeDüsseldorf,una ciudaden Alemania, Europa. Estamos comprometidos en diferentestemas, diferentesluchas y utilizamos diferentesmedios. Pero todos y todas hacemos ésto desde abajo y a la izquierda. Juntos gestionamos un centro social autónomo – al cual llamamos Linkes Zentrum “Hinterhof” –,en donde nos reunimos e intercambiamos ideas, donde preparamos nuestras acciones, donde realizamos eventos, celebramos y sobretodo en donde intentamos – aún incipiente – poner en práctica un mundo diferente sin capitalismo, sin explotación, sin discriminación y con solidaridad e igualdad. realescort.ch

    Aquí en nuestras diferentes luchas y actividades, su lucha ha sido siempre un ejemplo. Sus éxitos nos han animado, sus ideas nos han inspirado ¡Por ello les damos las gracias!

    Debido a que nos alegramos con ustedes, en esta víspera de Año Nuevo, hemos tenido no sólo – como cada año – la celebración y la bienvenida al nuevo año, sino también festejamos la rebelión zapatista que ya desde hace 20 años exitosamente camina preguntando. En esta fiesta hicimos para ustedes como un pequeño saludo, una foto que les enviamos anexo a la presente carta.

    ¡Saludos cariñosos y solidarios de sus compañeras y compañeros de Düsseldorf, un rincón muy otro de este mundo!

    ¡Alerta! – Lateinamerika Gruppe Düsseldorf
    Antifaschistische Linke Düsseldorf
    Becoming Queer
    Brigada Hora Azul
    Brunch Gruppe
    Cable Street Beat
    Café Bunte Bilder
    Dissidenti Ultra
    Don’t Panic – Computerkneipe
    Erwin Youth
    Fahrradselbsthilfe
    Grrrls Uprising
    Gruppe F
    Gruppe Hilarius
    i furiosi – Interventionistische Linke
    Infocafé
    Input – antifaschistischer Themenabend
    Kneipenabend
    Kopfball!
    Rechtshilfegruppe
    Rote Hilfe Düsseldorf-Neuss
    see red! – Interventionistische Linke Düsseldorf

    Y cuando necesiten apoyo: ¡Aquí estamos!
    Logo neu

    
    

    die Grup­pen und Be­su­cher_in­nen des Lin­ken Zen­trums “Hin­ter­hof” in Düs­sel­dorf, haben den Za­pa­tis­tas in Ch­ia­pas an­läss­lich des 20. Jah­res­ta­ges ihres er­folg­rei­chen Auf­stan­des am 1. Ja­nu­ar 1994 mit einer klei­nen Ak­ti­on gra­tu­liert.

  • Glückwunsch-Aktion an die Zapatistas aus Düsseldorf / Felicitaciones a los Zapatistas desde Düsseldorf

    Feliz_Cumple_Compas_l
    Feliz Cumpleaños compañeros Zapatistas

    http://alertaduesseldorf.blogsport.de/2014/01/01/zapatista-glueckwunsch/

    Düsseldorf, 1.1.2014

    Compañeros und Compañeras Zapatistas:

    Herzlichen Glückwunsch zum 20. Jahrestag eures Aufstands von 1994! Wir wünschen euch eine tolle Feier und viele weitere Jahre der Rebellion und der anderen, besseren Welt, die ihr für euch aufbaut.

    Wir sind Gruppen und Kollektive aus Düsseldorf, einer Stadt in Deutschland, Europa. Wir alle engagieren uns für unterschiedliche Themen, führen unterschiedliche Kämpfe und benutzen unterschiedliche Mittel – aber wir alle tun dies von links und von unten. Zusammen betreiben wir ein soziales, autonomes Zentrum – wir nennen es Linkes Zentrum „Hinterhof“ -, wo wir uns treffen und austauschen, wo wir unsere politischen Aktionen vorbereiten, Veranstaltungen machen, wo wir feiern und wo wir bei all dem versuchen – noch sehr klein -, eine andere Welt ohne Kapitalismus, Ausbeutung und Diskriminierung mit Solidarität und Gleichberechtigung auszuprobieren und umzusetzen.

    Dabei und bei unseren unterschiedlichen Kämpfen und Aktivitäten war uns euer Kampf immer ein Beispiel. Eure Erfolge haben uns Mut gemacht, eure Ideen haben uns inspiriert. Dafür danken wir euch!

    Weil wir uns mit euch freuen, haben wir dieses Jahr nicht nur – wie jedes Jahr – Silvester gefeiert und das neue Jahr begrüßt, sondern auch den zapatistischen Aufstand, der nun seit 20 Jahren fragend und erfolgreich vorwärts geht. Bei dieser Feier haben wir für euch als kleinen Gruß auch ein Foto gemacht. Dieses schicken wir euch angehängt an diesen Brief.

    Herzliche und solidarische Grüße von euren Compañeros und Compañeras aus Düsseldorf in einer ganz anderen Ecke der Welt!

    ¡Alerta! – Lateinamerika Gruppe Düsseldorf
    Antifaschistische Linke Düsseldorf
    Becoming Queer
    Brigada Hora Azul
    Brunch Gruppe
    Cable Street Beat
    Café Bunte Bilder
    Dissidenti Ultra
    Don’t Panic – Computerkneipe
    Erwin Youth
    Fahrradselbsthilfe
    Grrrls Uprising
    Gruppe F
    Gruppe Hilarius
    i furiosi – Interventionistische Linke
    Infocafé
    Input – antifaschistischer Themenabend
    Kneipenabend
    Kopfball!
    Rechtshilfegruppe
    Rote Hilfe Düsseldorf-Neuss
    see red! – Interventionistische Linke Düsseldorf

    Und wenn ihr mal Unterstützung braucht: Hier sind wir!

    *********Logo neu

  • 30 Años EZLN.

    EZLN
    EZLN
    Pre Data: Este es mensaje enviado hace 10 años por el subcomandante Marcos, sumenle 10 años.
    Mensaje enviado por el Subcomandante Insurgente Marcos al arranque de la campaña EZLN: 20 y 10, el fuego y la palabra, y a la presentación del libro del mismo nombre.

    EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL
    MEXICO

    10 de noviembre del 2003.

    Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Las habla el Sup Marcos. Sean bienvenidos y bienvenidas todos y todas.

    Estamos aquí para iniciar la celebración de una historia y para presentar un libro que cuenta buena parte de esa historia. Aunque pudiera pensarse lo contrario, la historia a celebrar y a contar no es sobre los 20 y 10 años del EZLN. Quiero decir, no sólo. Muchas personas se sentirán partícipes de esos 20 y esos 10. Y no me refiero sólo a los miles de pueblos indígenas rebeldes, también a miles de hombres, mujeres, niños y ancianos de México y el mundo. La historia que empezamos a celebrar hoy es también la historia de todos ellos y ellas.

    Las palabras que ahora escribo y digo van dirigidas a todas esas personas que, sin formar filas en el EZLN, comparten, viven y luchan con nosotros una idea: la construcción de un mundo donde quepan todos los mundos. Esto pudiera también enunciarse diciendo que queremos un cumpleaños donde quepan todos los cumpleaños.

    Así que empecemos la fiesta como de por sí se empezaban las fiestas de cumpleaños en las montañas del sureste mexicano hace 20 años, es decir, contando historias.

    Según nuestro calendario, la historia del EZLN, previa al inicio de la guerra, tuvo 7 etapas.

    La primera de ellas es cuando se seleccionó a quienes formarían parte del EZLN. Esto fue alrededor de 1982. Se organizaban prácticas de uno o dos meses en la selva, y en ellas se evaluaba el desempeño de los asistentes para ver quién podía “dar el ancho”. La segunda etapa es la que llamamos de “implantación”, es decir, la fundación propiamente dicha del EZLN.

    Hoy es 10 de noviembre del año 2003.

    Pido se nos permita imaginar que un día como hoy, pero hace 20 años, en 1983, un grupo de personas preparaba en alguna casa de seguridad los implementos que habría de llevar a las montañas del sureste mexicano. Tal vez, hace 20 años, el día transcurría checando la impedimenta, recabando informes sobre los caminos, las rutas alternativas, los tiempos; detallando itinerarios, órdenes, dispositivos. Hace 20 años, tal vez a esta hora, estarían abordando un vehículo e iniciarían el viaje hacia Chiapas. Si pudiéramos estar ahí, tal vez les preguntaríamos a esas personas qué es lo que iban a hacer. Y seguro nos hubieran respondido: “fundar el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. Habían esperado 15 años para decir esas palabras.

    Supongamos entonces que inician su viaje el 10 de noviembre de 1983. Unos días después llegan al final de un camino de terracería, bajan sus cosas, despiden al chofer con un “hasta luego” y, después de acomodar sus mochilas, inician el ascenso de una de las sierras que atraviesan, inclinadas al occidente, la Selva Lacandona. Muchas horas después de caminar, con unos 25 kilos de peso en su espalda, montan su primer campamento, ya sierra adentro. Sí, es posible que ese día hiciera frío y hasta lloviera.

    Hoy, hace 20 años, la noche se ha adelantado debajo de los grandes árboles y, ayudados por lámparas de mano, estos hombres y mujeres ponen techo de plástico con un cordón como travesaño, amarran sus hamacas, buscan leña seca y, prendiéndole fuego a una bolsita de plástico, encienden la hoguera. A su luz, el mando escribe en su diario de campaña algo así como: “17 de noviembre de 1983. Tantos metros sobre el nivel del mar. Lluvioso. Montamos campamento. Sin novedad”. En la parte superior izquierda de la hoja en la que se escribe, aparece el nombre que le han puesto a esa primera estación de un viaje que todos saben muy largo. No ha habido ninguna ceremonia especial, pero ese día y a esa hora se ha fundado el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

    Seguramente alguien propuso entonces un nombre para ese campamento, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que ese grupo estaba formado por 6 personas. Los primeros 6 insurgentes, cinco hombres y una mujer. De esos 6, tres eran mestizos y tres indígenas. La proporción de 50% mestizos y 50% indígenas no ha vuelto a repetirse en los 20 años del EZLN, tampoco la proporción de mujeres (menos del 20% en esos primeros días). Actualmente, veinte años después de aquel 17 de noviembre, el porcentaje debe andar por un 98,9% de indígenas y un 1% de mestizos. La proporción de mujeres anda ya cerca del 45%.

    ¿Cómo se llamó ese primer campamento del EZLN? Al respecto no se ponen de acuerdo aquellos primeros 6 insurgentes. Según aprendí después, los nombres de los campamentos se elegían sin ninguna lógica, y, de manera natural y sin afectaciones, se evitaban los normes apocalípticos o proféticos. Ninguno de ellos se llamó, por ejemplo, “Primero de enero de 1994”.

    Según cuentan aquellos primeros 6, un día mandaron a un insurgente a explorar un sitio para ver si tenía condiciones para acampar. El insurgente regresó diciendo que el lugar “era un sueño”. Los compañeros marcharon hacia ese rumbo y al llegar se encontraron con un pantano. Le dijeron entonces al compañero “Esto no es ensueño, es una pesadilla”. Ergo, el campamento se llamó entonces “La Pesadilla”. Debe haber sido en los primeros meses de 1984. El nombre de ese insurgente era Pedro. Después sería subteniente, teniente, capitán segundo, capitán primero y Subcomandante. Con ese grado y siendo Jefe del Estado Mayor zapatista, diez años después, cayó en combate el primero de enero de 1994, en la toma de Las Margaritas, Chiapas, México.

    La tercera etapa, siempre previa al alzamiento, es cuando nos dedicamos a las tareas de supervivencia, es decir, a cazar, a pescar, y a recolectar frutos y plantas silvestres. En este tiempo nos aplicamos al conocimiento del terreno, es decir, orientación, caminata, topografía. Y en esta época estudiamos estrategias y táctica militar en los manuales del ejército norteamericano y del federal mexicano, y el uso y cuidado de diversas armas de fuego, demás de las llamadas “artes marciales”. También estudiábamos historia de México y, por cierto, llevábamos una vida cultural muy intensa.

    Yo llego a la Selva Lacandona en esta tercera etapa, en 1984. Por ahí de agosto-septiembre de ese año, unos 9 meses después de que llegara el primer grupo. Mi llegada fue con dos compañeros más: una compañera indígena chol y un compañero indígena tzotzil. Si mal no recuerdo, a mi llegada el EZLN tenía 7 elementos de base y dos más que “subían” y “bajaban” a la ciudad con correos y por abastecimiento. El cruce por los pueblos se hacia de noche y disfrazados de ingenieros.

    Los campamentos de aquella época eran relativamente sencillos: tenían un área de intendencia o la cocina, los dormitorios, el área de ejercicio, la posta, el área de 25 y 50, y los campos de fuego para la defensa. Tal vez alguno de los que me escucha se pregunte qué rayos es el “área de 25 y 50”. Bueno, resulta que para hacer las necesidades que llaman “primarias”, había que alejarse a cierta distancia del campamento. Para ir a orinar había que retirarse 25 metros; para defecar eran 50 metros, además de hacer un hoyo con el machete y luego tapar el “producto”. Claro que esas disposiciones eran cuando nosotros éramos, como quien dice, un puñado de hombres y mujeres, es decir, no pasábamos de 10. Tiempo después, construíamos letrinas en zonas más alejadas, pero los términos “25” y “50” se quedaron.

    Había un campamento que se llamaba “El Fogón”, porque ahí fue la primera vez que construimos uno. Antes de eso, el fuego se hacia a ras del suelo y las ollas (dos: una para el frijol y otra para el animal que cazáramos o pescáramos) colgaban de un travesaño amarrado con bejucos. Pero luego ya éramos más y entonces entramos a “la era del fogón”. En ese entonces la plantilla del EZLN era de 12 combatientes.

    Tiempo después, en un campamento llamado “Reclutas” (porque ahí es donde se entrenaban los nuevos combatientes), entramos a “la era de la rueda”. Y es que labramos, con el machete, una rueda de madera e hicimos una carretilla para cargar piedra para las trincheras. Deben de haber sido los tiempos, porque la rueda era bastante cuadrada y terminamos cargando la piedra en el lomo.

    Otro campamento se llamó “Baby Doc”, en honor de quien azoló, con el beneplácito de los Estados Unidos, las tierras haitianas. Resulta que, con una columna de reclutas, nos estábamos moviendo para acampar cerca de un pueblo. En el camino topamos una paira de jabalíes, o sea un chingo de puercos salvajes. La columna guerrillera se desplegó con disciplina y habilidad, es decir que el que iba de vanguardia grito “puercos” y, con el pánico como motor y combustible, se subió a un árbol con una habilidad que no le volvimos a ver. Otros corrieron con valentía… pero hacía el lado contrario de donde estaba el enemigo, o sea los jabalíes. Algunos tomaron puntería y dieron cuenta de dos cerdos salvajes. En la retirada enemiga, o sea cuando los puercos se fueron, quedó abandonado un cerdito, de apenas el tamaño de un gato casero. Lo adoptamos y le pusimos por nombre “Baby Doc” porque en esas fechas Papá Doc Duvalier moría y le heredaba la carnicería a su vástago. Acampamos ahí para aliñar las piezas y comer. El puerquito se encariñó con nosotros, creo que por el olor.

    Otro campamento de aquellos años se llamó “De la Juventud”, porque ahí se formó el primer grupo de jóvenes insurgentes , que se llamó “Jóvenes Rebeldes del Sur”. Una vez por semana los jóvenes insurgentes se reunían para cantar, bailar, leer, hacer deportes y concursos.

    El 17 de noviembre de 1984, hace 19 años fue la primera vez que celebramos el aniversario del EZLN. Éramos 9. Creo que fue un campamento que se llamó “Margaret Thatcher” porque habíamos agarrado una changuita que, se los juro, era el clon de la “Dama de Hierro”.

    Un año después, en 1985, lo celebramos en un campamento llamado “Watapil”, porque así se llama una planta con cuyas hojas hicimos un cobertizo para los alimentos.

    Yo era capitán segundo, estábamos en la llamada “Sierra del Almendro” y la columna madre había quedado en otra serranía. Tenía bajo mi mando 3 insurgentes. Si las matemáticas no me fallan, éramos 4 en ese campamento. Celebramos con tostadas, café, pinole con azúcar y una cójola que matamos en la mañana. Hubo canciones y poesías. Uno cantaba o declamaba y los otros tres aplaudían con un aburrimiento digno de mejor causa. En mi turno, con un discurso solemne les dije, sin más argumentos que los mosquitos y la soledad que nos envolvía, que un día seríamos miles y que nuestra palabra le daría la vuelta al mundo. Los otros tres estuvieron de acuerdo en que probablemente la tostada estaba hongueada, que seguramente me había hecho daño y que por eso deliraba. Recuerdo que llovió esa noche.

    En la que llamamos la cuarta etapa, se hicieron los primeros contactos con los pueblos de la zona. Primero se hablaba con uno y ése uno hablaba con su familia. De la familia se pasaba al poblado. Del pablado a la región. Así poco a poco, nuestra presencia se convirtió en un secreto a voces y en una conspiración masiva. En esta etapa, que corre paralela en tiempo a la tercera, el EZLN ya no era lo que habíamos pensado cuando llegamos. Para entonces ya habíamos sido derrotados por las comunidades indígenas y, producto de esa derrota, el EZLN empezó a crecer geométricamente y hacerse “muy otro”, o sea que la rueda siguió abollándose hasta que, al fin, fue redonda y pudo hacer lo que debe hacer una rueda, es decir, rodar.

    La quita etapa es la del crecimiento explosivo del EZLN. Debido a las condiciones políticas y sociales, crecimos más allá de la Selva Lacandona y llegamos a Los Altos y al norte de Chiapas. La sexta es la de la votación de la guerra y los preparativos, incluida la llamada “Batalla de la Corralchén”, en mayo de 1993, cuando tuvimos los primeros combates con el ejército federal.

    Hace dos años, en la Marcha por la Dignidad Indígena, en alguno de los lugares que cruzamos, vi una especie de botella gorda, como una olla de boca angosta. Era de barro, creo, y estaba forrada con pedacitos de espejo. Al reflejar la luz, cada espejito de la olla-botella devolvía una imagen particular. Todo a su alrededor tenía en ella su reflejo singular y, al mismo, tiempo, el conjunto semejaba un arco iris de imágenes. Era como si muchas pequeñas historias se unieran para, sin perder su ser distintas, formar una historia más grande. Pensé que, a lo mejor, la historia del EZLN podría ser contada, mirada y analizada como esa botella-olla.

    Hoy, 10 de noviembre del 2003, veinte años después de aquel viaje que iniciaron los fundadores de nuestra organización, arranca una campaña, a iniciativa de la Revista Rebeldía, para celebrar el vigésimo cumpleaños del EZLN, y el décimo aniversario del inicio de la guerra contra el olvido, y se presenta este libro llamado “EZLN: 20 y 10, el fuego y al palabra”, de Gloria Muñoz Ramírez. Si pudiera sintetizar este libro en una imagen, nada me vendría mejor que la de la olla-botella forrada de pedacitos de espejo.

    En una de las partes del libro, Gloria recoge los testimonios de algunos compañeros bases de apoyo, responsables, comités e insurgentes que hablan de su pedacito de espejo en las 5 últimas etapas previas al alzamiento, o sea las etapas 3, 4, 5, 6 y 7. Es la primera vez que compañeros que llevan más de 19 años en la lucha zapatista abren su corazón y su memoria sobre aquellos años de silencio. Así, Gloria consigue convertir esos pedacitos de espejo en pedacitos de cristal que permiten asomarse un poco a los primeros 10 años del EZLN.

    Se puede adivinar así otra historia, una muy diferente a la que construyeron los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, con mentiras, con informes policíacos alterados a conveniencia, y con la complicidad anexa de intelectuales que disfrazaron, bajo la cubierta de supuestas investigaciones “serias”, el cheque y la caricia que recibieron del Poder para solventar su “objetividad científica”.

    Con los pedacitos de espejo y cristal que Gloria ha conseguido, el lector se dará cuenta de que se está asomando apenas a unas cuantas partes de un rompecabezas gigantesco. Un rompecabezas cuya pieza clave está en el primer día del año de 1994, cuando México ingresaba, vía el Tratado de Libre Comercio, al primer mundo.

    Antes de ese primero de enero, la víspera, fue la séptima etapa del EZLN.

    Recuerdo que la noche del 30 de diciembre de 1993 me encontró en la carretera Ocosingo- San Cristóbal de las Casas. Ese día había estado en las posiciones que manteníamos en los alrededores de Ocosingo. Por radio había checado la situación de nuestras tropas que se estaban concentrando en varios puntos a borde de carretera, a lo largo de las cañadas de Patiwitz, de Monte Líbano y de Las Tazas. Estas tropas correspondían al tercer regimiento de infantería. Eran unos 1,500 combatientes. La misión del tercer regimiento era la toma de Ocosingo. Pero antes de eso debían, “al paso”, tomar las fincas de la zona y hacerse del armamento de las guardias blancas de los finqueros. Según me reportaron, sobre el poblado de San Miguel había estado rondando un helicóptero del ejército federal, seguramente alertado por la multitud de vehículos que se estaban concentrando en esa población. Desde la madrugada del día 29, todo vehículo que entraba a las cañadas no salía, todos fueron “prestados” para movilizar a las tropas del tercer regimiento. En su totalidad, el tercer regimiento estaba formado por indígenas tzeltales.

    Al paso, había yo checado las posiciones del Batallón número 8 (que formaba parte del Quinto regimiento), que se encargaría de tomar la cabecera municipal de Altamirano en un primer movimiento. Después, sobre la marcha, tomaría Chanal, Oxchuc y Huixtán, para luego participar en el ataque al cuartel de rancho Nuevo, en las afueras de San Cristóbal. El octavo era un batallón reforzado. Para la toma de Altamirano contaría con unos 600 combatientes, de los que una parte quedaría en la plaza tomada. En su avance incorporaría a más compañeros, para llegar a Rancho nuevo con unos 500 de tropa. El Octavo Batallón estaba formado en su gran mayoría por tzeltales.

    Todavía en la carretera hice un alto en una de las zonas más elevadas tomé contacto radial con el Batallón 24 (también parte del Quinto regimiento), cuya misión era la toma de la cabecera municipal de San Cristóbal de Las Casas y el ataque conjunto (en concordancia con el batallón 8) al cuartel militar de Rancho Nuevo. El Vigésimo Cuarto era también un batallón reforzado. En números, su tropa llegaba a casi 1,000 combatientes todos de la zona de los Altos e indígenas tzotziles.

    Al llegar a San Cristóbal, bordeé la ciudad y me dirigí a la posición en la que estaría el Cuartel General de la Comandancia del EZLN. De ahí, me comuniqué por radio con el mando del Primer Regimiento, Subcomandante Insurgente Pedro, Jefe del Estado Mayor Zapatista y segundo mando del EZLN. Su misión era la toma de la cabecera de Las Margaritas y el avance para atacar el cuartel militar en Comitán. Fuerte en 1,200 combatientes, el Primer regimiento estaba conformado en su mayoría por tojolabales.

    Además, en la llamada “segunda reserva estratégica” quedaba un batallón, formado por indígenas choles, y en las profundidades de nuestras bases de despegue, con 3 batallones dispuestos en las zonas tzeltal, tojolabal, tzotzil y chol, se encontraba la llamada “primera reserva estratégica”.

    Sí, el EZLN sale a la luz pública con más de 4,500 combatientes en la primera líneas de fuego, la así llamada Vigésima Primera División de Infantería Zapatista, y unos 2,000 combatientes permanecían en la reserva.

    La madrugada del 31 de diciembre de 1993 confirmé la orden de ataque , la fecha y al hora . En resumen: el EZLN atacaría simultáneamente 4 cabeceras municipales y otras 3 más “al paso”, reduciría a las tropas policíacas y militares en esas plazas, y marcharía después a atacar dos grandes cuarteles del ejército federal. La fecha: 31 de diciembre de 1993. La hora: las 2400.

    La mañana del día 31 de diciembre de 1993 se pasó en el desalojo de las posiciones urbanas que se mantenían en algunos lugares. Alrededor de las 1400 los diferentes regimientos confirmaron por radio a la Comandancia General que estaban listos. A las 1700 se inició la cuenta regresiva: “Menos 7” se nombró esa hora. A partir de ahí, se cortó toda comunicación con los regimiento. El siguiente contacto radial estaba programado para las “Más 7”, las 0700 del día 1 de enero de 1994… con los que quedaran vivos.

    Lo que siguió después, si no lo saben, lo pueden encontrar en este libro; y si ya lo saben, lo pueden recordar. En él, la olla-botella se convierte en un gigantesco tapiz, por fortuna dibujado ya en sus líneas generales por Gloria, y lleno de esos pedacitos de espejo y cristal de los que están compuestos los distintos momentos del EZLN en los 10 últimos años, es decir, del periodo que va del 1 de enero de 1994 al 1 de agosto del 2003. Estoy seguro de que muchos encontrarán el espejo y el cristal que les corresponde. Precisamente, pensando en eso, he escrito en la Introducción lo siguiente:


    …una mujer de profesión periodista acabó, no sin dificultades, por brincar el complicado y espeso muro del escepticismo zapatista y se quedó a vivir en las comunidades indígenas rebeldes. Desde entonces compartió con los compañeros el sueño y el desvelo, las alegrías y las tristezas, los alimentos y sus ausencias, las persecuciones y los reposos, las muertes y las vidas. Poco a poco los compañeros y compañeras la fueron aceptando y haciéndola parte de su cotidianeidad. No voy a contar su historia. Entre otras cosas, porque ella ha preferido contar la historia de un movimiento, el zapatista, y no la propia.

    El nombre de esta persona es Gloria Muñoz Ramírez. Durante el período que va de 1994 a 1996 trabajó para el periódico mexicano “Punto”, para la agencia de noticias alemana DPA, para el periódico norteamericano “La Opinión” y para el diario mexicano “La Jornada”. En 1995, en la mañana del 9 de febrero y junto con Hermann Bellinghausen, realizó para La Jornada la que pudo haber sido la última entrevista con el Subcomandante Insurgente Marcos. En 1997 dejó su trabajo, su familia, sus amigos (además de cosas que sólo ella sabe), y se vino a vivir a las comunidades zapatistas. Durante estos 7 años no publicó nada, pero siguió escribiendo y su olfato periodístico no la abandonó. Claro que la periodista ya no lo era, o ya no sólo era periodista. Gloria fue aprendiendo a tener otra mirada, la que está alejada del deslumbramiento que producen los reflectores, del barullo de los templetes, del atropellado andar detrás de la nota, de la lucha por la exclusiva. La mirada que se aprende en las montañas del sureste mexicano. Con paciencia digna de una bordadora, fue recopilando fragmentos de la realidad de adentro y de afuera del zapatismo en estos, ahora, 10 años de vida pública del EZLN.

    Nosotros no lo sabíamos. Fue hasta que se anunció el nacimiento de los Caracoles y la creación de las Juntas de Buen Gobierno, que recibimos una carta de ella, presentando ese bordado de palabras, fechas y memorias, y poniéndolo a disposición del EZLN.

    Leímos el libro, bueno, entonces no era un libro, sino un extenso y policromado tapiz cuya vista ayudaba bastante a dibujar la complicada silueta del zapatismo de 1994 a 2003, los 10 años de vida pública del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Nos gustó pues. No conocemos ningún material publicado con esa minuciosidad y tan completo.

    Le respondimos a Gloria como de por sí respondemos nosotros, es decir, con un “Mmhh, ¿y?”. Gloria volvió a escribir y habló del doble aniversario (20 años del EZLN y 10 años del inicio de la guerra contra el olvido), de la etapa que arrancaba con la creación de los caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, algo de un plan de festejos de la revista “Rebeldía”, y no recuerdo que tantas otras cosas más. Entre tanta tarabilla, algo estaba claro: Gloria proponía publicar el libro para que los jóvenes de ahora conocieran más sobre el zapatismo.

    ¿“Los Jóvenes de ahora”?, pensé, y le pregunté al Mayor Moisés “¿Qué nosotros no somos los jóvenes de ahora?”. “De por sí somos”, me respondió el Mayor Moisés sin dejar de ensillar el caballo, mientras yo seguía aceitando mi silla de ruedas y maldecía que el botiquín de campaña no incluyera Viagra…

    ¿En qué estaba? ¡Ah sí!, en el libro que no era libro todavía. Gloria no esperó a que dijéramos que sí, o que quién sabe, o que, con el más puro estilo zapatista, no respondiéramos. Al contrario, al tapiz, o sea al borrador del libro que no era libro, Gloria anexaba la solicitud de completar el material con sendas entrevistas.

    Fui con el comité y, sobre el suelo lodoso de septiembre, extendí el tapiz (o sea el borrador del libro).

    Se vieron. Quiero decir, los compañeros se vieron a sí mismos. O sea que, aparte de ser tapiz, era un espejo. No dijeron nada, pero yo entendí que había más gente, mucha más, que tal vez también vería y se vería.

    Le respondimos a Gloria que “adelante”.

    Eso fue en agosto o septiembre de este año (o sea, 2003), no muy me acuerdo, pero fue después de la fiesta de Los Caracoles. Me acuerdo, sí, que llovía mucho, que yo iba subiendo una loma repitiendo en cada paso la maldición de Sísifo, y que el Monarca estaba emperrado en que en Radio Insurgente, “La voz de los sin voz”, pasáramos un remix de “La del moño colorado”. Cuando volteé a decirle al Monarca que tendría que pasar sobre mí para hacer eso, me resbalé por enésima vez, pero ahora fui a caer sobre un montón de piedras afiladas y me corté en la pierna. Mientras hacía un recuento de los daños, el Monarca, como si tal, pasó sobre mí. Esa tarde transmitimos en Radio Insurgente, “La voz de los sin voz”, una versión de “La del Moño Colorado” que, a juzgar por las llamadas de radio que recibimos, fue un éxito rotundo. Yo suspiré, qué otra cosa podía hacer.

    El libro que el lector o lectora tiene ahora en sus manos es ese tapiz-espejo, pero disfrazado de libro. No se puede pegar en la pared o colgar en la recámara, pero usted se puede asomar a él y buscarnos y buscarse. Estoy seguro de que nos encontrará y se encontrará.

    El libro EZLN: 20 Y 10, El Fuego y La Palabra, escrito por Gloria Muñoz Ramírez se ha editado por el empeño de dos esfuerzos, el de la revista “Rebeldía” y el del periódico mexicano “La Jornada”, que dirige Carmen Lira. Mmh. Otra mujer. El diseño editorial es de Efraín Herrera y las ilustraciones son de Antonio Ramírez y Domi. Mmh… más mujeres. Las fotos son de Adrian Meland, Ángeles Torrejón, Antonio Turok, Araceli Herrera, Arturo Fuentes, Carlos Cisneros, Carlos Ramos Mamahua, Eduardo Verdugo, Eniac Martínez, Francisco Olvera, Frida Hartz, Georges Bartoli, Heriberto Rodríguez, Jesús Ramírez, José Carlo González, José Nuñez, Marco Antonio Cruz, Patricia Aridjis, Pedro Valtierra, Simona Granati, Víctor Mendiola y Yuriria Pantoja. La edición fotográfica estuvo a cargo de Yuriria Pantoja y el cuidado de la edición lo realizó Priscila Pacheco. Mmh… de nuevo más mujeres. Si el lector ve que las féminas son mayoría, haga lo que yo: rásquese la cabeza y diga “ni modos”.

    Hasta donde tengo entendido (hago este escrito a la distancia), el libro tiene tres partes. En una aparecen entrevistas a compañeros bases de apoyo, comités y soldados insurgentes. En ellas los compañeros y compañeras hablan algo de los 10 años previos al alzamiento. Debo deciros que no se trata de una imagen global, sino de retazos de una memoria que todavía debe esperar a unirse y presentarse.

    Sin embargo, estos pedazos ayudan mucho a entender lo que viene después, o sea la segunda parte. Ésta contiene una especie de bitácora de las acciones públicas del zapatismo, desde el inicio de la guerra en la madrugada del primero de enero de 1994, hasta el nacimiento de los Caracoles y la creación de las Juntas de Buen Gobierno. Se trata, a mi manera de ver, del más completo recorrido de lo que ha sido el accionar público del EZLN. En este periplo, el lector podrá encontrar muchas cosas, pero una salta a la vista: el ser consecuente de un movimiento. En la tercera parte aparece una entrevista a yo. Me la mandaron por escrito y hube de contestar frente a una grabadorita. Yo siempre he pensado que el “rewind” de las grabadoras es “recordar”, así que en esa parte trato de hacer un balance de los 10 años, además de reflexionar sobre otras cosas. Cuando respondía, solo frente a la grabadora, afuera llovía y una de las Juntas de Buen Gobierno daba “el grito de independencia”. Fue la madrugada del 16 de septiembre del 2003.

    Creo que las tres partes se ligan muy bien. No sólo porque es la misma pluma la que las dibuja. También porque contienen una mirada que ayuda a mirar, a mirarnos. Estoy seguro de que, como Gloria, muchos y muchas, al mirarnos, se mirarán a sí mismos. Y también estoy seguro de que ella, y con ella muchos y muchas, se sabrán mejores.

    Y de eso se trata todo esto, de ser mejores.

    Eso fue en la introducción, porque en el prólogo del libro he escrito lo que sigue:

    Hace 10 años, la madrugada del primero de enero de 1994, nos alzamos en armas por democracia, libertad y justicia para todos los mexicanos. En una acción simultánea, tomamos 7 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas y le declaramos la guerra al gobierno federal, a su ejército y policías. Desde entonces el mundo nos conoce por “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.

    Pero nosotros ya nos llamábamos así desde antes. El 17 de noviembre del año 1983, hace 20 años, se fundó el EZLN, y como EZLN empezamos a caminar las montañas del sureste mexicano, cargando una pequeña bandera de fondo negro con una estrella roja de cinco puntas y las letras “EZLN”, también en rojo, al pie de la estrella. Aún cargo esa bandera. Está llena de remiendos y maltratada, pero todavía ondea airosa en la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

    También nosotros llevamos remiendos en el alma, heridas que suponemos cicatrizadas, pero que se abren cuando menos lo esperamos.

    Durante 10 años nos preparamos para esos primeros minutos del año 1994. Allá se mira Enero del 2004. Pronto serán 10 años de guerra. 10 años de preparación y 10 años de guerra, 20 años.

    Pero no voy a hablar ni de los primeros 10 años, ni de los de después, ni de los 20 sumados. Es más, no voy a hablar de años, de fechas, de calendarios. Voy a hablar de un hombre, un soldado insurgente, un zapatista. No voy a hablar mucho. No puedo. No todavía. Se llamaba Pedro y murió combatiendo. Tenía el grado de subcomandante y era, en el momento de su caída, jefe del estado mayor del EZLN y mi segundo al mando. No voy a decir que no ha muerto. Está muerto de por sí y yo no quisiera que estuviera muerto. Pero, como todos nuestros muertos, Pedro camina por acá y cada tanto se aparece y habla y bromea y se pone serio y pide más café y enciende el enésimo cigarrillo. Ahora está aquí. Es 26 de octubre y es su cumpleaños. Le digo “salud al cumpleañero”. Él levanta su pocillo de café y dice “salud Sub”. Yo no sé por qué me puse “Marcos” si nadie me dice así, todos me dicen “Sub” o sus equivalentes. Pedro me dice “Sub”. Platicamos con Pedro. Le cuento y me cuenta. Recordamos. Reímos. Nos ponemos serios. A veces lo regaño. Lo regaño por indisciplinado, porque yo no le ordené que se muriera y él se murió. No obedeció. Lo regaño pues. Él sólo abre más los ojos y me dice “ni modos”. Sí, ni modos. Entonces le enseño un mapa. De por sí le gusta ver los mapas. Le señalo lo que hemos crecido. Sonríe.
    Josué se acerca, saluda y felicita “felicidades compañero subcomandante insurgente Pedro”. Pedro se ríe y dice “Úta madre, cuando acabas de decir todo eso yo ya cumplí años de nuevo”. Pedro lo mira a Josué y me mira. Yo asiento en silencio.

    De pronto ya no estamos celebrando al cumpleañero. Estamos los tres subiendo una loma. En un descanso Josué dice “Ya va a salir 10 años del inicio de la guerra”. Pedro no dice nada, sólo enciende el cigarro. Josué agrega “Y 20 años de que nació el EZLN. Hay que hacer un gran baile”.

    “20 y 10” repito despacio, y agrego “y los que nos faltan…”.

    Para esto ya llegamos a la punta de la loma. Josué baja su mochila. Yo enciendo la pipa y con la mano señalo allá a los lejos. Pedro mira a donde señalo, se levanta y dice, se dice, nos dice: “Sí, ya se mira el horizonte…”

    Se va Pedro. Josué levanta de nuevo su mochila y me dice que tenemos que seguir.

    Y sí, de por sí así es: tenemos que seguir…

    ¿Qué les estaba diciendo? ¡Ah sí! Nosotros nacimos hace 20 años y hace 10 años nos alzamos en armas por democracia, libertad y justicia. Nos conocen con el nombre de “Ejército Zapatista de Liberación Nacional” y nuestra alma, aunque con remiendos y cicatrices, sigue ondeando como esa vieja bandera que se ve allá arriba, ésa con la estrella roja de cinco puntas sobre fondo negro y las letras “EZLN”.

    Nosotros somos los zapatistas, los más pequeños, los que se cubren el rostro para ser mirados, los muertos que mueren para vivir. Y todo esto es porque hace 10 años, un primero de enero, y hace 20 años, un 17 de noviembre, en las montañas del sureste mexicano…

    Ahí termina el prólogo y empieza el escrito por Gloria Muños Ramírez, así como hoy terminan mis palabras y empieza la campaña “EZLN: 20 y 10, el fuego y la palabra” con la presentación de un libro que a veces es olla-botella cubierta de espejos y cristales, que a veces es un tapiz, y que siempre es una historia que no hay que olvidar, porque olvidándola, nos olvidamos a nosotros mismos.

    Ahora sí, es oficial: felicitamos a todos y todas los que, en estos 20 y 10, han puesto el fuego y la palabra.

    Es toda mi palabra. Si se aburrieron, vayan mañana, 11 de noviembre, a la exposición de arte gráfico que se (la) rifa en la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles, y al baile el día 14 en el Salón Los Ángeles.

    Si como quiera siguen aburridos, es que tiene madera de diputados, para senadores o para precandidatos a la presidencia de México.

    Bueno, ya me voy porque ya se escuchan los primeros acordes de “Cartas Marcadas” y, seguro, me van a madrugar con el pastel y las bolsitas de dulces.

    Vale. Salud y que todos nos encuentren y se encuentren.

    Desde las montañas del Sureste Mexicano
    e inflando vejigas nomás pa’ que no digan que ya no soplo.

    Subcomandante Insurgente Marcos
    México, Noviembre del 2003. 20 y 10.

  • Solidaridad Chilanga con los profes del CNTE, después de la Represión.

    gracias
    CNTE, agradece la solidaridad

    Ni hubo necesidad de sablear a los vecinos, viene Charlie y me dice que varias señoras van ya para Revolución con algunos víveres, «esa tuvo que comprar la banca para su hija, porque en la escuela no tienen ni donde sentarse», dice la señora de las tortillas mientras pasan de largo las señitos con sus cajas.

    «Imagínate, si eso es aquí». Iztapalapa y sus mil rostros, me empieza a gustar esta pinche delegación, neta.
    Dos horas después, ya contenta de estar estirando las piernas después de tanto metro.

     

     

    viveres donados
    Llegando los viveres al campamento de CNTE en Revolución

    En la plaza de la República me siento laarga y extraña: los maestros se organizan, platican, se recuestan, reciben lo que la chilangada viene a dejar: plásticos pal’agua, sendos melones; todas las maestras pequeñitas, menudas, así también sus manitas prietas, como las de mi amá, afanosas, trabajadas, «de india», diría la soberbia oxigenada, deshonrando el hecho de tener boca; se les ve cansados, entre efóricos y adormecidos. El rostro duro, la maestra, como de 25 años, que me llega a la altura del pecho, me dice que ayer perdió el hule y su tienda: o sea todo.

    Me llama señora, y siento ganas de abrazarla, veo desde mi estatura chilanga de leche conasupo su cabecita perlada de lluvia defequeña. Este país cada vez duele más, pero no la abrazo, no sé por qué, o sí sé, por miedo. Al fin y al cabo soy de acá.

    Osa

    reparto de nylons
    Repartiendo Nylons.

     

     

  • INFORME URGENTE: SE PLANEA DESALOJO INMINENTE, EL TERROR CRECE EN SAN MARCOS AVILÉS

    final-05-espFAVOR DE DIFUNDIR Y CIRCULAR

    23 de febrero 2013:

    Estamos sumamente preocupados sobre las nuevas amenazas de desplazamiento contra las Bases de Apoyo Zapatistas (BAZ) de San Marcos Avilés que descaradamente han hecho ciertos habitantes del mismo ejido con afiliaciones con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

    Nosotros, los migrantes mexicanos y mexicanas que formamos el Movimiento por Justicia del Barrio, en El Barrio, Nueva York, Estados Unidos, por medio de la presente, mantenemos nuestra postura de denuncia hacia estas agresiones que nacen y existen con el respaldo de los gobiernos municipal, estatal, y federal. Desde luego, hacemos responsables a los que se encargan de estos gobiernos por todo pasado y futuro acto de violencia que ha ocurrido y pueda ocurrir.

    Por estos actos agresivos se amenaza un segundo desplazamiento comunitario al nivel del que ocurrió en el 2010, mostrando claramente el hecho de que éstos son parte de una cadena de violencia y represión histórica en contra de las BAZ de San Marcos Avilés. Sabemos que las BAZ de San Marcos Avilés son el blanco de estas agresiones simplemente porque luchan por justicia, dignidad, libertad, y democracia como indígenas zapatistas que son. Además, estas amenazas forman parte del plan de contrainsurgencia que el Estado Mexicano ha venido implementando desde el 1ro de enero del 1994.

    Según los datos documentados, sabemos lo siguiente:

    1.) El 19 de febrero de este año, once (11) personas, incluyendo autoridades ejidales, llegaron y le entregaron de modo agresivo a las BAZ de San Marcos Avilés un documento en donde se les exigió el pago del impuesto predial.
    Las BAZ de San Marcos Avilés, afirmando su postura justa, les explicaron que nunca pagarán nigún impuesto del gobierno, ya que se encuentran en resistencia, no reciben ninguna especie de apoyo del gobierno, y exigen a que sea respetado su derecho a sus tierras. En respuesta, las autoridades del ejido dijieron:

    […]Tienen que pagar porque es orden del Presidente Municipal y orden de hacienda. Si no pagan serán desalojados. Los vamos a detener nosotros mismos y los llevaremos con las autoridades. Les vamos acortar la luz y el agua […]

    2.) Posteriormente, se reunió este grupo de partidistas el 20 de febrero para desarrollar sus siguientes pasos en su plan para desplazar a nuestras hermanas y hermanos BAZ de San Marcos Avilés.

    3.) El día 21 de febrero, los partidistas se fueron del ejido San Marcos Avilés para hablar con el Presidente Municipal y la Procudraduría Agraria en Ocosingo buscando apoyo y la forma de realizar el desplazamiento de la comunidad BAZ de San Marcos Avilés.

    Por todo esto, proponemos a todas las incontables personas aliadas de buen corazon a que junt@s denunciemos lo ocurrido y que estén pendientes por lo que pueda suceder en contra de las BAZ de San Marcos Avilés.

    Nuevamente, hacemos responsables a los oficiales de los gobiernos municipal, estatal, y federal por estas agresiones.
    Exigimos justicia, libertad, y respeto al proceso autonómico que van construyendo los pueblos dignos zapatistas. Nuestras luchas convertirán estas exigiencias en realidad.

    Seguiremos actualizando este sitio con información y traducciones en cuanto nos sea posible. El sitio está disponible aquí:

    http://sanmarcosaviles.wordpress.com/ultimas-noticias/

    Además, el videomensaje de l@s Zapatistas de San Marcos Avilés ya cuenta con más de 39,000 vistas. ¡Hay que seguir corriendo la voz!

    Pueden ver este videomensaje aquí:

    http://www.youtube.com/watch?v=rY-8CBt3Vkg

    ¡VIVAN L@S BAZ de SAN MARCOS AVILÉS!
    ¡VIVA EL EZLN!

    Les envíamos abrazos desde El Barrio, Nueva York.

    Movimiento por Justicia del Barrio

  • Ellos y nosotros. I.- Las (sin) razones de arriba.

    Me Voy a Volar...Fuente: www.enlacezapatista.ezln.org.mx/

    Enero del 2013.

    Hablan los de arriba:

    “Nosotros somos los que mandamos. Somos más poderosos, aunque seamos menos. No nos importa lo que digas-escuches-pienses-hagas, siempre y cuando estés mudo, sordo, inmóvil.

    Podemos imponer como gobierno a gente medianamente inteligente (aunque ya es muy difícil de encontrar en la clase política), pero elegimos a uno que ni siquiera puede simular que sabe de qué va el asunto.

    ¿Por qué? Porque podemos hacerlo.

    Podemos usar al aparato policíaco y militar para perseguir y encarcelar a verdaderos delincuentes, pero esos criminales son parte vital nuestra. En cambio elegimos perseguirte, golpearte, detenerte, torturarte, encarcelarte, asesinarte.

    ¿Por qué? Porque podemos hacerlo.

    ¿Inocente o culpable? ¿Y a quién le importa si eres uno o lo otro? La justicia es una puta más en nuestra libreta de direcciones y, créenos, no es la más cara.

    Y aunque cumplas al pie de la letra con el molde que imponemos, aunque no hagas nada, aunque seas inocente, te aplastaremos.

    Y si insistes en preguntar por qué lo hacemos, te respondemos: porque podemos hacerlo.

    Eso es tener el Poder. Se habla mucho de dinero, riquezas, y esas cosas. Pero créenos que lo que excita es este sentimiento de poder decidir sobre la vida, la libertad y los bienes de cualquiera. No, el poder no es el dinero, es lo que puedes tener con él. El Poder no es sólo ejercerlo impunemente, también y sobre todo, hacerlo irracionalmente. Porque tener el Poder es hacer y deshacer sin tener más razón que la posesión del Poder.

    Y no importa quién aparezca al frente, ocultándonos. Eso de derecha e izquierda, son sólo referentes para que el chofer estacione el auto. La máquina funciona por sí sola. Ni siquiera tenemos que ordenar que castiguen la insolencia de desafiarnos. Gobiernos grandes, medianos y pequeños, de todo el espectro político, además de intelectuales, artistas, periodistas, políticos, jerarcas religiosos, se disputan el privilegio de agradarnos.

    Así que jódete, chíngate, púdrete, muérete, desilusiónate, ríndete.

    Para el resto del mundo no existes, eres nadie.

    Sí, hemos sembrado el odio, el cinismo, el rencor, la desesperanza, el valemadrismo teórico y práctico, el conformismo del mal menor, el miedo hecho resignación.

    Y, sin embargo, tememos que eso se transforme en rabia organizada, rebelde, sin precio.

    Porque el caos que imponemos lo controlamos, lo administramos, lo dosificamos, lo alimentamos. Nuestras fuerzas del orden son nuestras fuerzas para imponer nuestro caos.

    Pero el kaos que viene de abajo…

    Ah, ése… ni siquiera entendemos qué dicen, quiénes son, cuánto cuestan.

    Y luego son tan groseros de ya no mendigar, esperar, pedir, suplicar, sino ejercer su libertad. ¡Habrase visto tamaña obscenidad!

    Eso es el verdadero peligro. Gente que mira para otro lado, que se sale del molde, o lo rompe, o lo ignora.

    ¿Sabes que nos ha dado muy buen resultado? Ese mito de la unidad a toda costa. Entenderse sólo con el jefe, dirigente, líder, caudillo, o como se llame. Controlar, administrar, contener, comprar a un@ es más fácil que a muchos. Sí, y más barato. Eso y las rebeldías individuales. Son tan conmovedoramente inútiles.

    En cambio, lo que sí es un peligro, un caos verdadero, es que cada quien se haga colectivo, grupo, banda, raza, organización, y en su lado aprenda a decir no y a decir , y que se pongan de acuerdo entre ellos. Porque el no apunta a quienes mandamos. Y el … uf… eso sí es una calamidad, imagínate que cada quién construya su propio destino, y decidan qué ser y hacer. Sería tanto como señalar que nosotros somos los prescindibles, los que sobramos, los que estorbamos, los que no somos necesarios, los que debemos ser encarcelados, los que debemos desaparecer.

    Sí, una pesadilla. Sí, claro, sólo que ahora para nosotros. ¿Te imaginas de qué mal gusto sería ese mundo? Lleno de indios, de negros, de cafés, de amarillos, de rojos, de rastas, de tatuajes, de piercings, de estoperoles, de punks, de darket@s, de chol@s, de skater@s, de esa bandera de la A tan sin nación para comprarla, de jóvenes, de mujeres, de put@s, de niñ@s, de ancianos, de pachucos, de choferes, de campesinos, de obreros, de nacos, de proles, de pobres, de anónimos, de… de otr@s. Sin un espacio privilegiado para nosotros, “the beautiful people“… la gente bien para que nos entiendas…. porque se ve a la legua que tú no estudiaste en Harvard.

    Sí, ese día sería noche para nosotros… Sí, todo reventaría. ¿Que qué haríamos?

    Mmh… no habíamos pensado en eso. Pensamos, planeamos y ejecutamos qué hacer para impedir que ocurra, pero… no, no se nos había ocurrido.

    Bueno, en el dado caso, pues… mmh… no sé… puede ser que buscaríamos culpables y luego, pues buscar, no sé, un plan B. Claro que para entonces todo sería inútil. Creo que entonces recordaríamos la frase de ese maldito judío rojo… no, Marx no… Einstein, Albert Einstein. Me parece que fue él quien dijo: “La teoría es cuando se sabe todo y nada funciona. La práctica es cuando todo funciona y nadie sabe por qué. En este caso hemos combinado la teoría y la práctica: nada funciona… y nadie sabe por qué.”

    No, tienes razón, ni siquiera alcanzaríamos a sonreír. El sentido del humor siempre ha sido un patrimonio no expropiable. ¿No es una pena?

    Sí, a no dudarlo: son tiempos de crisis.

    Oye, ¿y no vas a tomar fotos? Digo, para arreglarnos un poco y ponernos algo más decente. Nah, ese modelito ya lo usamos en Hola… ah, pero qué te contamos, se ve claro que tú no has pasado del libro vaquero.

    Ah, no podemos esperar a contarle a nuestr@s amig@s que nos vino a entrevistar uno tan… tan… tan… otro. Les va a encantar. Y, bueno, a nosotr@s nos va a dar un aire tan cosmopolita…

    No, claro que no te tememos. En cuanto a esa profecía… bah, se trata sólo de supersticiones, tan… tan… tan autóctonas… Sí, tan de región 4… jajajaja… qué buen chiste, deja lo apuntamos para cuando veamos a l@s chic@s…

    ¿Qué?… ¿no es una profecía?…

    Oh, es una promesa…

    (…) (sonido de titutata-tatatatá, del esmartfon)

    Bueno, ¿policía? Sí, para reportar que vino alguien a vernos. Sí, pensamos que era un periodista o algo así. Se veía tan… tan… tan otro, sí. No, no nos hizo nada. No, tampoco se llevó nada. Es que, ahora que salíamos al club para ver a nuestr@s amig@s, estamos viendo que han pintado algo en el portón de entrada al jardín. No, los guardias no se dieron cuenta de quién. ¡Claro que no!, los fantasmas no existen. Bueno, está pintado así con muchos colores… No, no vimos ningún bote de pintura cerca… Bueno, le decíamos que está pintado con muchos colores, así, muy colorido, muy naco, muy otro, nada qué ver con las galerías donde… ¿qué? No, no queremos que mande ninguna patrulla. Sí, ya sabemos. Pero hablamos para ver si pueden investigar qué quiere decir lo que está pintado. No sabemos si es una clave, o una lengua de ésas raras que hablan los proles. Sí, es una sola palabra, pero no sabemos por qué nos produce escalofríos. Dice:

    ¡MARICHIWEU!”

    (continuará…)

    Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.

    SupMarcos.

    Planeta Tierra.

    Enero del 2013

  • 50.000 Zapatistas Marschierten am 21.12.2012

    Hallo!

    EZLN

    Gestern, Freitag den 21.12.2012, dem ersten Tag des neuen Zyklus des Maya-Kalenders, marschierten im frühen Morgengrauen 40 bis 50.000 Zapatistas, in ihrer Mehrheit indigene Kleinbäuer_innen, aus ihren aufständischen Gemeinden im südmexikanischen Bundesstaat Chiapas in die fünf Provinzhauptstädte Ocosingo, Las Margaritas, Altamirano, Palenque und San Cristóbal de Las Casas. Diese hatten die Zapatistas bei ihrem bewaffneten Aufstand am 1. Januar 1994 ebenfalls erobert und kurzzeitig besetzt. Mit erhobener linker Faust und in völliger Stille zogen sie unbewaffnet, vermummt und in militärischer Ordnung in die Städte ein und besetzten dort für mehrere Stunden die zentralen Plätze. Auch dort standen sie bei strömendem Regen in völliger Stille. Am Nachmittag kehrten die vorwiegend jungen Frauen und Männer wieder in ihre Gemeinden zurück.

    Parallel zu dieser größten Mobilisierung der Zapatistas seit ihrem Aufstand 1994 veröffentlichte das «Klandestine Revolutionäre Indigene Komitee / Generalkommandantur der EZLN», das zentrale Organ dieser basisdemokratischen Organisation, ein Kommuniqué, das auf den vor allem in westlichen Medien gehypten, angeblich von den antiken Maya prophezeiten Weltuntergang anspielte: «Könnt ihr das hören? Es ist der Klang ihrer Welt, die zusammenbricht. Es ist die unsere, die wiederkehrt. Der Tag, der Tag war, wurde Nacht, und die Nacht wird der Tag sein, der Tag sein wird», stand in großen Buchstaben auf der von Subcomandante Insurgente Marcos, dem Sprecher der Bewegung, unterzeichneten Erklärung (hier ein Scan des Originals)

    Dieser Überraschungscoup der Widerstandsbewegung an diesem symbolträchtigen Datum bewies nach langer Abwesenheit aus der Öffentlichkeit erneut die ungebrochene Stärke der Zapatistas, die in den letzten 20 Jahren in ihren Gemeinden eine funktionierende Selbstverwaltung mit eigenem Schul-, Gesundheits- und Gerichtssystem aufgebaut haben, das nicht mehr auf den ausbeuterischen und rassistischen mexikanischen Staat angewiesen ist. Am Tag, an dem die westliche Welt ihre Lust am Untergang zelebrierte, zeigten die widerständigen Maya, dass sie weiter existieren und dass mit ihnen zu rechnen ist.

    Mit ihrer Mobilisierung erinnerten die Zapatistas auch an den 1992, also vor 20 Jahren, von ihnen basisdemokratisch gefällten Beschluss zum bewaffneten Aufstand am 1. Januar 1994. Außerdem fällt ihre Aktion zusammen mit dem 15. Jahrestag des Massakers von Acteal am heutigen 22. Dezember. Damals hatten Paramilitärs mit Unterstützung der mexikanischen Regierung in der Gemeinde Acteal 45 Menschen, vor allem Frauen und Kinder, brutal ermordet.

    Ebenfalls gestern, dem 21.12., zeigten bei einem Aktionstag in Frankfurt am Main und in Berlin solidarische Menschen ihre Unterstützung für die Zapatistas und protestierten gegen die Beteiligung der deutschen Entwicklungshilfeorganisation GIZ an der Ausplünderung der natürlichen Reichtümer in Chiapas, die mit einem neuen Projekt der deutschen Entwicklungshilfe zum Nutzen deutscher Konzerne vorangetrieben werden soll und die die Indigenen ihres Landes und ihrer Lebensgrundlage berauben wird.

    Videos von gestern:
    http://www.youtube.com/watch?v=qH8nxafgKdM
    http://www.youtube.com/watch?v=73nUFvpVrrk

    Mehr Infos und Fotos:
    Amerika21
    Animal Politico
    Sexenio

    Mehr Infos zu den Zapatistas allgemein findet ihr unter:
    Chiapas98
    Ya Basta Netz
    Artikel «Gelebter Widerstand – selbstbestimmt, bewundernswert und bedroht»
    Trailer der Doku «Der Aufstand der Würde»