{"id":111,"date":"2009-03-09T11:00:00","date_gmt":"2009-03-09T10:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/tierraylibertad.org.w01d42ae.kasserver.com\/?p=111"},"modified":"2009-03-09T11:00:00","modified_gmt":"2009-03-09T10:00:00","slug":"feminismo-y-marxismomas-de-30-anos-de-controversias-andrea-datri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraylibertad.org\/index.php\/2009\/03\/feminismo-y-marxismomas-de-30-anos-de-controversias-andrea-datri\/","title":{"rendered":"Feminismo y Marxismo:m\u00e1s de 30 a\u00f1os de controversias Andrea D&#039;Atri"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: x-small;\"><em><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000;\">\u00abUna            revoluci\u00f3n no es digna de llamarse tal si con todo el poder y            todos los medios de que dispone no es capaz de ayudar a la mujer -doble            o triplemente esclavizada, como lo fue en el pasado- a salir a flote            y avanzar por el camino del progreso social e individual\u00bb.<br \/>\nLe\u00f3n Trotsky<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Desde            lo que se ha dado en llamar \u00abla segunda ola\u00bb del feminismo,            las controversias entre esta corriente y el marxismo estuvieron a la            orden del d\u00eda. Creemos que no hubiera podido ser de otra manera:            si el feminismo de la primera ola tuvo como interlocutor privilegiado            al movimiento revolucionario de la burgues\u00eda -discutiendo sus            par\u00e1metros de ciudadan\u00eda y derechos del Hombre que no            inclu\u00edan a las mujeres de la clase en ascenso -, el de los a\u00f1os            70 dialog\u00f3 -y no siempre en buenos t\u00e9rminos &#8211; con el marxismo,            abordando cuestiones que van desde la relaci\u00f3n entre opresi\u00f3n            y explotaci\u00f3n hasta la reproducci\u00f3n de los valores patriarcales            al interior de las organizaciones de izquierda y el fracaso de los llamados            \u00absocialismos reales\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">En            este per\u00edodo se advierten los esfuerzos te\u00f3ricos de parte            del feminismo de unificar clase y g\u00e9nero en el intento de subsumir            los an\u00e1lisis sobre las mujeres a las categor\u00edas marxistas            ortodoxas. \u00abAlgunas feministas manten\u00edan que el g\u00e9nero            era una forma de clase, mientras que otras afirmaban que se pod\u00eda            hablar de las mujeres como clase en virtud de su posici\u00f3n dentro            de la red de relaciones de producci\u00f3n &#8216;afectivo-sexuales'\u00bb<strong>(1) <\/strong>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Este            intento se basaba en que la mayor\u00eda de las te\u00f3ricas feministas            radicales proven\u00edan de las filas de la izquierda <strong>(2)<\/strong>\u00aby            m\u00e1s espec\u00edficamente de la izquierda marxista. El feminismo            radical se desarrolla como un enfrentamiento con la izquierda ortodoxa.            [&#8230;]. As\u00ed apuntan a una serie de problemas en las concepciones            marxistas sobre la opresi\u00f3n de la mujer, sustituy\u00e9ndolas            por la tesis central de que la mujer constituye una clase social. En            respuesta a esta tesis se desarrolla el feminismo socialista que intenta            combinar el an\u00e1lisis marxista de clases con el an\u00e1lisis            sobre la opresi\u00f3n de la mujer. En sentido m\u00e1s general,            lo que se ha dado en llamar la relaci\u00f3n entre la sociedad patriarcal            y la sociedad de clases\u00bb<strong>(3) <\/strong>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Otras            autoras se\u00f1alan que fue el mismo \u00abdesencanto ante el socialismo            surgido de la revoluci\u00f3n [lo que] ha dado un impulso a la aparici\u00f3n            de la teor\u00eda feminista\u00bb <strong>(4)<\/strong> . Incluso,            postulando que el an\u00e1lisis de Kate Millet, en su reconocido libro            Sexual Politics, fue lo que permiti\u00f3 al feminismo radical llegar            a la conclusi\u00f3n de que \u00abera necesaria una revoluci\u00f3n            para cambiar el sistema econ\u00f3mico, pero no suficiente para liberar            a la mujer\u00bb <strong>(5)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Si            estas interlocuciones eran ineludibles es porque el feminismo, como            movimiento que aspira a la emancipaci\u00f3n de las mujeres de toda            opresi\u00f3n, debe necesariamente dialogar con las corrientes te\u00f3ricas            y pol\u00edticas que expresan las tendencias revolucionarias de la            \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Y            en este sentido, que el feminismo haya tenido que ubicar al marxismo            como un interlocutor necesario -aun en el enfrentamiento agudo de posiciones            divergentes -, es un reconocimiento impl\u00edcito a que la clase            obrera, la lucha de clases y el socialismo son categor\u00edas que            dan cuenta del modo de producci\u00f3n en el que vivimos, basado en            la explotaci\u00f3n de millones de seres humanos por parte de un pu\u00f1ado            de capitalistas. Horizonte de la discusi\u00f3n y de las controversias            suscitadas entre feminismo y marxismo, mientras no desaparezca la propiedad            privada de los medios de producci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Adem\u00e1s,            hist\u00f3ricamente, feminismo y marxismo nacieron en el modo de producci\u00f3n            capitalista, aun cuando la opresi\u00f3n de las mujeres y de las clases            fueran anteriores a la explotaci\u00f3n del trabajo asalariado. El            desarrollo del proletariado y la destrucci\u00f3n de la econom\u00eda            familiar precapitalista se encuentran en el origen de ambas corrientes            de pensamiento.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Por            eso, quien aspire a acabar con la opresi\u00f3n, y no s\u00f3lo            a lograr sesudas elaboraciones te\u00f3ricas abstractas de dudosa            capacidad emancipatoria, debe dar cuenta de esto. Y as\u00ed lo hicieron            el feminismo radical, el feminismo socialista, el feminismo materialista,            el feminismo de la igualdad, el de la diferencia e incluso el postfeminismo,            en un di\u00e1logo controversial pero tambi\u00e9n, en algunos aspectos,            fruct\u00edfero, durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os. \u00bfCu\u00e1les            son los nudos centrales de esa controversia?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Las            feministas liberales prestaron poca atenci\u00f3n sobre los or\u00edgenes            de la desigualdad sexual y m\u00e1s bien sostuvieron que la sociedad            \u00abmoderna\u00bb (es decir, capitalista), con sus avances tecnol\u00f3gicos,            sus riquezas y abundancia y con el desarrollo de la democracia como            r\u00e9gimen pol\u00edtico, es condici\u00f3n de posibilidad para            la lucha por la equidad de g\u00e9nero, la que alcanzar\u00e1 sus            resultados progresiva y gradualmente <strong>(6)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Las            feministas radicales, por el contrario, enfatizaron la existencia de            la dominaci\u00f3n masculina (patriarcado) en todas las sociedades            existentes. Desde este punto de vista, aunque parecieran compartir con            el socialismo la premisa de que en el sistema capitalista es imposible            plantearse la liberaci\u00f3n humana; lo cierto es que se muestran            esc\u00e9pticas sobre la capacidad del socialismo para crear una verdadera            democracia basada en la abolici\u00f3n de la esclavitud asalariada            y sobre la cual pueda asentarse la emancipaci\u00f3n definitiva de            las y los oprimidos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Para            el feminismo radical no habr\u00e1 cambio social sin una revoluci\u00f3n            cultural que lo preceda. Por ello, cada uno debe empezar por cambiarse            a s\u00ed mismo para cambiar la sociedad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">De            all\u00ed el \u00e9nfasis en constituir organizaciones no jerarquizadas            y espont\u00e1neas de mujeres, donde el objetivo central es la \u00abauto-concienciaci\u00f3n\u00bb            que develar\u00eda el significado pol\u00edtico de los sen-timientos,            las percepciones y las pr\u00e1cticas naturalizadas en la vida cotidiana.            Este ejercicio de auto-conciencia dar\u00eda paso a la liberaci\u00f3n            sexual y la creatividad que permitir\u00edan entonces transformar            las relaciones opresivas. Como se\u00f1ala Mac Kinnon: \u00ab&#8230; la            concienciaci\u00f3n es a la vez expresi\u00f3n de sentido com\u00fan            y definici\u00f3n cr\u00edtica de los conceptos. [&#8230;] A trav\u00e9s            de la concienciaci\u00f3n, las mujeres comprenden la realidad colectiva            de su condici\u00f3n desde dentro de la perspectiva de esa experiencia,            no desde fuera\u00bb<strong>(7)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Pero,            tanto desde el punto de vista te\u00f3rico como del pol\u00edtico,            hay diferentes sectores dentro del feminismo radical. Desde quienes            se ven como parte y en alianza con otros sectores del movimiento socialista,            hasta quienes absolutizan la recuperaci\u00f3n de una cultura femenina,            con valores propios y, por lo tanto, incluso llegan a plantearse pol\u00edticas            separatistas, intentando crear comunidades en donde se recree otra cultura            opuesta a la cultura dominante, a la que consideran masculina (patriarcal).            Hay quienes sostienen posiciones te\u00f3ricas acerca del ser mujer            que rozan con el esencialismo biologicista, hasta quienes adhieren a            posiciones materialistas economicistas que recaen en nuevos idealismos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Con            estas diversas corrientes feministas, que numerosas autoras -y en este            caso, haremos lo mismo &#8211; engloban bajo la denominaci\u00f3n de feminismo            radical, es que intentaremos debatir, se\u00f1alando algunos de esos            ejes controversiales que se mantuvieron en el di\u00e1logo con el            marxismo durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\"><strong>I.            Capitalismo y patriarcado, un matrimonio bien avenido<br \/>\n(O el por qu\u00e9 de la necesidad de la revoluci\u00f3n socialista)<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">\u00abTanto            las feministas radicales como las feministas socialistas est\u00e1n            de acuerdo en que el patriarcado precede al capitalismo, mientras que            los marxistas creen que el patriarcado naci\u00f3 con el capitalismo\u00bb            <strong>(8)<\/strong> . En sencillas palabras, Z. Eisenstein se\u00f1ala            una de los malos entendidos m\u00e1s reiterados en relaci\u00f3n            al marxismo, por parte de las feministas. A pesar de que en este art\u00edculo,            la feminista socialista norteamericana hace un an\u00e1lisis pormenorizado            de los textos de Marx y Engels, culmina con este grueso error de apreciaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Si            la citamos no es por el valor que tenga en s\u00ed mismo este peque\u00f1o            p\u00e1rrafo, sino porque es uno de los sentidos comunes m\u00e1s            divulgados: el de que, para el marxismo, s\u00f3lo existir\u00eda            opresi\u00f3n patriarcal en el sistema capitalista. Por el contrario,            Marx y Engels -pero sobre todo este \u00faltimo &#8211; insistieron en la            existencia de la opresi\u00f3n de las mujeres en todas las sociedades            con Estado -y no s\u00f3lo en el capitalismo-, vinculando el patriarcado            a la existencia de las clases sociales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">M\u00e1s            a\u00fan, Engels se\u00f1ala -en su conocida obra sobre el origen            de la familia y con un tono que podr\u00eda considerarse m\u00e1s            radical que el de las feministas radicales, teniendo en cuenta el momento            de su escritura- que \u00abla monogamia no aparece de ninguna manera            en la historia como un acuerdo entre el hombre y la mujer, y menos a\u00fan            como la forma m\u00e1s elevada de matrimonio. Por el contrario, entra            en escena bajo la forma del esclavizamiento de un sexo por el otro,            como la proclamaci\u00f3n de un conflicto entre los sexos, desconocido            hasta entonces en la prehistoria. En un viejo manuscrito in\u00e9dito,            redactado en 1846 por Marx y por m\u00ed, encuentro esta frase: &#8216;la            primera divisi\u00f3n del trabajo es la que se hizo entre el hombre            y la mujer para la procreaci\u00f3n de hijos.&#8217; Y hoy puedo a\u00f1adir:            el primer antagonismo de clases que apareci\u00f3 en la historia coincide            con el desarrollo del an-tagonismo entre el hombre y la mujer en la            monogamia; y la primera opresi\u00f3n de clases, con la del sexo femenino            por el masculino. La monogamia fue un gran progreso hist\u00f3rico            <strong>(9)<\/strong>, pero al mismo tiempo inaugura, juntamente con            la esclavitud y con las riquezas privadas, la \u00e9poca que dura            hasta nuestros d\u00edas y en la cual cada progreso es al mismo tiempo            un regreso relativo y el bienestar y el desarrollo de unos se verifican            a expensas del dolor y de la represi\u00f3n de otros. La monogamia            es la forma celular de la sociedad civilizada, en la cual podemos estudiar            ya la naturaleza de las contradicciones y de los antagonismos que alcanzan            su pleno desarrollo en esta sociedad\u00bb<strong>(10)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Ahora            bien, si el malentendido subsisti\u00f3 &#8211; y por largo tiempo- hay            que buscar la raz\u00f3n que lo sustenta. Lo que s\u00ed es cierto            es que, para el marxismo, patriarcado y capitalismo establecen una relaci\u00f3n            diferente y superior a la establecida en los anteriores modos de producci\u00f3n.            Como se\u00f1ala Celia Amor\u00f3s: \u00abLo que s\u00ed es muy            cierto, restringi\u00e9ndonos ahora al modo de producci\u00f3n capitalista,            es que, como ya se\u00f1al\u00f3 Rosa Luxemburgo, el capitalismo            es un sistema de discriminaci\u00f3n en la explotaci\u00f3n -al            mismo tiempo que de explotaci\u00f3n sistem\u00e1tica de toda forma            de discriminaci\u00f3n, podr\u00edamos a\u00f1adir\u00bb<strong>(11)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Como            dir\u00eda la feminista espa\u00f1ola, para las mujeres obreras,            la opresi\u00f3n introduce un incremento diferencial en su explotaci\u00f3n.            Pero, por el contrario, hay opresiones que, no s\u00f3lo no implican,            sino que descartan la combinaci\u00f3n con la explotaci\u00f3n e            incluso, convierten a la mujer en integrante de la clase explotadora            (por ejemplo, en el caso de una mujer casada con un var\u00f3n burgu\u00e9s).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Como            ya hemos se\u00f1alado en otras oportunidades, el capitalismo arranc\u00f3            a la mujer del \u00e1mbito privado. Acab\u00f3 con los designios            oscurantistas de la Iglesia que naturalizaban el rol de las mujeres            como garantes del \u00abfuego\u00bb del hogar. Consigui\u00f3 el desarrollo            m\u00e9dico y cient\u00edfico que permiti\u00f3 que, por primera            vez, la separaci\u00f3n entre la reproducci\u00f3n y el placer pudiera            ser efectiva. Permiti\u00f3 el m\u00e1s amplio conocimiento sobre            el aparato reproductor femenino. Con el desarrollo de la t\u00e9cnica            y la maquinaria, desmitific\u00f3 el supuesto de tareas, trabajos            y profesiones masculinos o femeninos, basados en las diferencias anat\u00f3micas.            Y tambi\u00e9n ha convertido en un hecho al alcance de la mano la            socializaci\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas <strong>(12)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Pero,            como ha se\u00f1alado Trotsky -en discusi\u00f3n sobre otros t\u00e9rminos            -, \u00abel capitalismo ha sido incapaz de desarrollar una sola de sus            tendencias hasta el fin\u00bb<strong>(13)<\/strong> . Eso significa que            mientras empuja a las mujeres al \u00e1mbito de la producci\u00f3n,            lo hace con salarios menores a los de los varones por la misma tarea,            para de ese modo tambi\u00e9n presionar a la baja el salario del conjunto            de la clase. Significa que, mientras impulsa la feminizaci\u00f3n            de la fuerza de trabajo, lo hace sin quitarle a las mujeres la responsabilidad            hist\u00f3rica por el trabajo dom\u00e9stico no remunerado, recarg\u00e1ndolas            con una doble jornada laboral. Que mientras tira por la borda, con los            hechos mismos del desarrollo cient\u00edfico y t\u00e9cnico, los            prejuicios m\u00e1s oscurantistas sostenidos por el clero y los fundamentalismos            religiosos, se apoya en la ideolog\u00eda reaccionaria de la Iglesia            para mantener el sometimiento y el dominio terrenal en aras de una futura            libertad infinita en el m\u00e1s all\u00e1. Que mientras desarrolla            los lavaderos autom\u00e1ticos, la industrializaci\u00f3n de la            elaboraci\u00f3n de alimentos, etc., mantiene la privatizaci\u00f3n            de las tareas dom\u00e9sticas para que, de ese modo, el capitalista            se vea exento de pagar gran parte del esfuerzo con el cual se garantiza            la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Muchas            veces se habla del progreso de las mujeres en las \u00faltimas d\u00e9cadas.            Inversamente, tambi\u00e9n en el capitalismo, bajo el cual se han            desarrollado las mayores riquezas sociales que ha dado la humanidad            en toda su historia, existen actualmente 1300 millones de pobres, de            los cuales el 70% son mujeres y ni\u00f1as. Las mujeres son las que            m\u00e1s sufren las consecuencias de los planes de hambre que imponen            los organismos multilaterales y el imperialismo a trav\u00e9s, incluso,            de sus mejores especialistas en \u00abg\u00e9nero y desarrollo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">El            capitalismo encierra \u00e9stas y otras paradojas. Mientras recrea            permanentemente su propio sepulturero, tambi\u00e9n crea, para las            mujeres, las condiciones de posibilidad de una igualdad de g\u00e9nero            nunca antes alcanzada, pero a la que luego no le permite acceder a millones            de mujeres explotadas en el planeta.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">De            aqu\u00ed se concluye en otra de las controversias que han recorrido            este di\u00e1logo entre marxismo y feminismo desde los a\u00f1os            70: la situaci\u00f3n en la que vivimos bajo el capitalismo pareciera            indicar que es necesaria la revoluci\u00f3n social para acabar con            tanta injusticia, pero \u00bfla revoluci\u00f3n proletaria es suficiente            para la emancipaci\u00f3n de las mujeres?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">El            conocido di\u00e1logo entre B\u00e1rbara Ehrenreich y Susan Brownmiller            de 1976 se refer\u00eda a este mismo dilema <strong>(14)<\/strong> . En el di\u00e1logo entre las feministas norteamericanas, donde una            festejaba la revoluci\u00f3n celebrando las diferencias existentes            entre una sociedad en la que el sexismo se expresa en forma de infanticidio            femenino y una sociedad en la que el sexismo toma la forma de una representaci\u00f3n            desigual en el Comit\u00e9 Central, agregando que esa diferencia es            una por la cual vale la pena morir; la otra respond\u00eda con que            \u00abun pa\u00eds que ha hecho desaparecer la mosca tse-ts\u00e9            puede introducir un n\u00famero paritario de mujeres en el Comit\u00e9            Central por decreto\u00bb<strong>(15)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Consideramos            que ninguna de las dos responde a la complejidad del problema planteado.            En primer lugar, porque si bien, en apariencia, el infanticidio femenino            resulta de una gravedad diferente a la falta de representaci\u00f3n            femenina en un gobierno, la soluci\u00f3n a uno de los problemas no            es raz\u00f3n suficiente para dejar de ver el segundo. Pero, suponer            que siglos de opresi\u00f3n que pesan sobre el g\u00e9nero femenino            podr\u00edan eliminarse dr\u00e1stica y m\u00e1gicamente con decretos            revolucionarios es absurdo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Las            feministas que abogan por los cambios culturales en aras de una nueva            contracultura no patriarcal, desde\u00f1an la necesidad de esos cambios            cuando adhieren sin cuestionamientos a los reg\u00edmenes burocr\u00e1ticos            que han expropiado la revoluci\u00f3n a las masas, o bien, son impacientes            frente a la experiencia del poder obrero que transforma radicalmente            la estructura econ\u00f3mica y social y, por primera vez en la historia,            permite a las masas lanzarse audazmente a la creaci\u00f3n de nuevos            valores y una nueva cultura.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">La            idea de que un cambio profundo de los valores y de la cultura son necesarios            no es un invento de las feministas radicales de los 70. Ya Lenin planteaba,            en 1920, que \u00abla igualdad ante la ley todav\u00eda no es igualdad            frente a la vida. Nosotros esperamos que la obrera conquiste, no s\u00f3lo            la igualdad ante la ley, sino frente a la vida, frente al obrero. Para            ello es necesario que las obreras tomen una participaci\u00f3n mayor            en la gesti\u00f3n de las empresas p\u00fablicas y en la administraci\u00f3n            del Estado. [&#8230;] El proletariado no podr\u00e1 llegar a emanciparse            completamente sin haber conquistado la libertad completa para las mujeres\u00bb<strong>(16)<\/strong> . Y Trotsky escrib\u00eda, en 1923, su c\u00e9lebre Problemas de            la vida cotidiana, donde incluso discute hasta el uso del lenguaje procaz,            el bajo nivel cultural de las masas en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica            y su relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n de las            mujeres. No son meros resabios de \u00absensibilidad\u00bb individual            lo que los ha llevado a pronunciarse sobre tales cuestiones. La teor\u00eda            de la revoluci\u00f3n permanente, cuya autor\u00eda le pertenece            a Le\u00f3n Trotsky, esboza entre otras cuestiones el car\u00e1cter            permanente de la revoluci\u00f3n socialista como tal; es decir, como            un proceso de \u00abduraci\u00f3n indefinida y de una lucha interna            constante, [en el que] van transform\u00e1ndose todas las relaciones            sociales. [&#8230;] Las revoluciones de la econom\u00eda, de la t\u00e9cnica,            de la ciencia, de la familia, de las costumbres, se desenvuelven en            una compleja acci\u00f3n rec\u00edproca que no permite a la sociedad            alcanzar el equilibrio\u00bb<strong>(17)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">No            concluimos que la emancipaci\u00f3n de las mujeres est\u00e1 garantizada            autom\u00e1ticamente con la revoluci\u00f3n socialista o con algunas            leyes y decretos progresivos que pueda promulgar la clase obrera en            el poder. Pero afirmamos que lo contrario s\u00ed es cierto. Por eso,            contraponer la necesidad de un cambio cultural a la necesidad de trastocar            el sistema capitalista desde su ra\u00edz, s\u00f3lo puede servir            a los fines de desestimar la idea de la revoluci\u00f3n social. Es            en los estrechos marcos del sistema capitalista donde la emancipaci\u00f3n            de los oprimidos adquiere el car\u00e1cter de una verdadera utop\u00eda.<br \/>\nCreemos que todos los derechos formales que las mujeres hemos arrancado            al capitalismo con nuestra lucha se convierten en papel mojado si no            se apunta a transformar el coraz\u00f3n de este sistema, basado en            la m\u00e1s abyecta de las jerarqu\u00edas que es la de que un pu\u00f1ado            de personas viva a expensas de la explotaci\u00f3n descarnada de millones            de seres humanos. Pero a pesar de esto, no consideramos que haya etapas            \u00abobligadas\u00bb en la lucha por nuestra emancipaci\u00f3n. Creemos            que, mientras luchamos por un sistema donde no existan la explotaci\u00f3n            ni la opresi\u00f3n, es nuestro deber irrenunciable impulsar y ser            parte de las luchas de las mujeres por las mejores condiciones de vida            posibles aun en este mismo sistema, por los derechos democr\u00e1ticos            m\u00e1s elementales, incluso en alianza con todos y todas las que            luchen por esos derechos -aun cuando no compartan la idea de que otro            sistema de verdadera igualdad y libertad es posible.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Pero            hoy, cuando tantas mujeres se incorporan a los parlamentos y los organismos            multilaterales de \u00abdesarrollo\u00bb, mientras tantas otras mueren            por hambre, por abortos clandestinos y por bombas de uranio empobrecido,            la reflexi\u00f3n se hace urgente y m\u00e1s necesaria que nunca.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Porque            no se trata de violencia simb\u00f3lica e, incluso, porque la revoluci\u00f3n            cultural que reclama la mayor\u00eda de las feministas no puede limitarse            a una simple conversi\u00f3n de las conciencias y de las voluntades,            ya que el fundamento de esa opresi\u00f3n no reside en las conciencias            enga\u00f1adas a las que bastar\u00eda iluminar, sino en lo que            Pierre Bourdieu llamar\u00eda \u00abuna inclinaci\u00f3n modelada            por las estructuras de dominaci\u00f3n que las producen\u00bb<strong>(18)<\/strong> . Algo que nos obliga a poner en cuesti\u00f3n la necesidad de una            transformaci\u00f3n radical de las condiciones sociales de producci\u00f3n            de esas inclinaciones.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">Por            eso creemos que no plantearse la relaci\u00f3n estrecha entre capitalismo            y patriarcado, a esta altura de la historia, adem\u00e1s de miop\u00eda            te\u00f3rica, es ceguera pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\"><strong>II.            Una discusi\u00f3n sobre el sujeto de la emancipaci\u00f3n<\/strong><br \/>\n(O el por qu\u00e9 de la necesidad de unir las filas obreras en la            lucha contra toda explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Una            de las controversias m\u00e1s importantes es la que refiere al sujeto            de la emancipaci\u00f3n. \u00bfSon las mujeres mismas o es la clase            obrera? En esta dicotom\u00eda se sustentan largos debates. En ninguna            de estas objeciones se se\u00f1ala el hecho categ\u00f3rico de la            tendencia a la feminizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, que constituye            a las mujeres en uno de los sectores m\u00e1s explotados de la clase            obrera, no s\u00f3lo porque pesan sobre ellas los apremios de una            doble jornada laboral -remunerada en la f\u00e1brica y no remunerada            en el trabajo dom\u00e9stico-, sino porque sus condiciones laborales            son las de mayor precarizaci\u00f3n y flexibilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Este            hecho, s\u00f3lo para demostrar que el antagonismo entre los t\u00e9rminos            parte de una omisi\u00f3n: las mujeres constituyen un grupo interclasista            y la clase es una categor\u00eda que remite a un agrupamiento interg\u00e9nerico;            es decir, no son t\u00e9rminos que se contraponen porque no son categor\u00edas            del mismo nivel explicativo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Dicho            esto, entonces, la formulaci\u00f3n m\u00e1s precisa deber\u00eda            ser: \u00bfqui\u00e9n es el sujeto de la emancipaci\u00f3n de            las mujeres? \u00bfLas mujeres de las distintas clases sociales asociadas            en base a su inter\u00e9s de g\u00e9nero? \u00bfO bien las mujeres            de la clase obrera, asociadas con los varones de su misma clase, y conduciendo            una alianza con las mujeres oprimidas de otras clases subalternas que            deseen acabar verdaderamente con esta situaci\u00f3n de opresi\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Para            las marxistas, si la emancipaci\u00f3n de las mujeres no puede realizarse            sin la destrucci\u00f3n del sistema capitalista, por tanto, el sujeto            revolucionario ser\u00e1 el proletariado (lo que incluye mujeres y            varones). Pero en esta lucha espec\u00edfica, las mujeres obreras            encabezar\u00e1n el combate por su propia emancipaci\u00f3n y por            conseguir que los varones de su propia clase incorporen la lucha contra            la opresi\u00f3n en el programa revolucionario de las filas proletarias,            como uno de los aspectos integrados a la lucha de clases m\u00e1s            amplia. Todos los ejemplos hist\u00f3ricos muestran la relaci\u00f3n            existente entre el desarrollo de la conciencia emancipatoria y el logro            de conquistas relativas en los derechos de g\u00e9nero, con situaciones            m\u00e1s generales de la lucha de clases. Y tambi\u00e9n, ejemplos            contrarios: c\u00f3mo las situaciones m\u00e1s reaccionarias, de            retroceso de la lucha de clases, anticiparon y fueron el marco de un            retroceso tambi\u00e9n agudo en los derechos conquistados por las            mujeres.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Muchas            veces las feministas han discutido que en la izquierda prima la idea            de que cualquier objeci\u00f3n sobre la opresi\u00f3n de las mujeres,            romper\u00eda la unidad necesaria de las filas obreras para enfrentar            al enemigo de clase.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Es            cierto, lamentablemente se trata de un prejuicio populista muy extendido            entre las filas de la izquierda. Sin embargo, parafraseando a Marx,            sostenemos que no puede liberarse quien oprime a otros. Porque no hay            posibilidad de que la clase, que es en s\u00ed revolucionaria por            el lugar que ocupa en la producci\u00f3n, pueda erigirse en la direcci\u00f3n            revolucionaria del conjunto del pueblo oprimido, sin considerar tambi\u00e9n            que existe la opresi\u00f3n en sus filas; que millones de mujeres            trabajadoras y del pueblo pobre sufren la humillaci\u00f3n, el sometimiento            y el despre-cio de la mano de los miembros masculinos de su clase.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Porque            los revolucionarios con-sideramos que cada vez que una mujer es abusada,            golpeada, humillada, considerada un objeto, discriminada, sometida,            la clase dominante se ha perpetuado un poco m\u00e1s en el poder.            Y la clase obrera, en cambio, se ha debilitado. Porque esa mujer perder\u00e1            la confianza en s\u00ed misma y por lo tanto en sus propias fuerzas.            Ate-morizada, creer\u00e1 que la realidad no puede cambiarse y que            es mejor someterse a la opresi\u00f3n que enfren-tarla y poner en            riesgo su vida. Y la clase obrera se debilita, tambi\u00e9n, porque            ese hombre que golpe\u00f3 a su compa\u00f1era, que la humill\u00f3,            que la consider\u00f3 su propie-dad, est\u00e1 m\u00e1s lejos            que antes de transfor-marse en un obrero conciente de sus cadenas, est\u00e1            un poco m\u00e1s lejos de reconocer que, en la lucha por romper sus            cadenas, debe proponerse liberar a toda la humanidad de las cadenas            y contar a todos los oprimidos como sus aliados.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Por            esa raz\u00f3n, el programa del trotskismo plantea lo opuesto a lo            que sostienen los populistas: si la unidad de las filas obreras es necesaria,            entonces es imperioso erradicar los prejuicios contra los inmigrantes,            las barreras que se alzan entre efectivos y contratados, combatir contra            la ideolog\u00eda que impone la represi\u00f3n del adulto sobre            el joven y, en este mismo sentido, luchar denodadamente contra la opresi\u00f3n            de las mujeres. Ellas deber\u00e1n dejar de ser \u00ablas proletarias            del proletario\u00bb<strong>(19) <\/strong>, las personas sumisas y consideradas            objetos de la propiedad del var\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Por            eso el programa del marxismo revolucionario se\u00f1ala: \u00abLas            organizaciones oportunistas, por su naturaleza misma, centran principalmente            su atenci\u00f3n en las capas superiores de la clase obrera, y por            consiguiente, ignoran tanto a la juventud como a la mujer trabajadora.            Ahora bien, la declinaci\u00f3n del capitalismo asesta sus golpes            m\u00e1s fuertes a la mujer, como asalariada y como ama de casa\u00bb<strong>(20)<\/strong> . Y culmina con la consigna \u00ab\u00a1Paso a la mujer trabajadora!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\"><strong><span style=\"font-size: medium;\">Conclusiones<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: medium;\"><strong>Revisionismo            antifemenino vs. Marxismo revolucionario y emancipatorio<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Las            controversias ser\u00edan menos si, en todo caso, las diversas corrientes            del feminismo radical reconocieran que, bajo la denominaci\u00f3n            de marxismo, no se halla una corriente homog\u00e9nea y monol\u00edtica.            Por empezar, habr\u00eda que diferenciar entre reformistas y revolucionarios;            algo que no es de menor importancia cuando tratamos la cuesti\u00f3n            de la opresi\u00f3n de las mujeres.<br \/>\nPorque no creemos casual que, entre los movimientos de los trabajadores            que han adoptado posiciones reformistas, los problemas espec\u00edficos            de la superexplotaci\u00f3n de las mujeres hayan sido resueltos desde            una t\u00f3nica anti-femenina. Sin ir m\u00e1s lejos, es sabida            la historia de la dirigencia tradeunionista brit\u00e1nica, los proudhonianos            de la I\u00ba Internacional o el mismo Lassalle del Partido Obrero Alem\u00e1n            (pre-marxista) que cuestionaban la incorporaci\u00f3n de las mujeres            a la producci\u00f3n y, por lo tanto, se manifestaban contrarios a            su organizaci\u00f3n como trabajadoras.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">En            la II\u00ba Internacional, el mismo revisionista Bernstein <strong>(21) <\/strong>del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, defendi\u00f3            la igualdad legal para la mujer, pero se opuso con ataques sat\u00edricos            a la organizaci\u00f3n militante de las mujeres trabajadoras que encabezaba            Clara Zetkin, la que sin embargo, en ocasi\u00f3n de dividirse el            partido por la traici\u00f3n de sus m\u00e1s altos dirigentes a            los principios de clase, se mantuvo en el ala revolucionaria <strong>(22)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Por            otra parte, nada menos que Augusto Bebel, autor de La mujer y el socialismo,            fue quien atac\u00f3 con los m\u00e1s duros ep\u00edtetos mis\u00f3ginos            a Rosa Luxemburgo, una de las m\u00e1s grandes dirigentes mujeres            -si no la m\u00e1s grande- del proletariado revolucionario que se            neg\u00f3, p\u00edcaramente, a dedicarse a las tareas de organizar            la secci\u00f3n femenina -donde el ala derecha quer\u00eda confinarla            para que no interfiriera en el rumbo revisionista- y sin embargo, particip\u00f3            en los Congresos Internacionales de Mujeres Socialistas intentando convencer            a las mujeres socialdem\u00f3cratas de su punto de vista sobre la            guerra mundial y sus cr\u00edticas al curso que tomaba la direcci\u00f3n            del partido frente a estos acontecimientos. Fueron sus batallas inclaudicables            por los principios revolucionarios las que le valieron que Bebel se            refiriera a ella con estas palabras: \u00abHay algo raro en las mujeres.            Si sus parcialidades o pasiones o vanidades entran en escena y no se            les da consideraci\u00f3n o, ya no digamos, son desde\u00f1adas,            entonces hasta la m\u00e1s inteligente de ellas se sale del reba\u00f1o            y se vuelve hostil hasta el punto del absurdo. Amor y odio est\u00e1n            uno al lado del otro y no hay una raz\u00f3n reguladora\u00bb <strong>(23) <\/strong>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Para            el ala reformista que luego claudic\u00f3 ante el imperialismo en            la I\u00ba Guerra Mundial, Rosa Luxemburgo merec\u00eda ser tratada            de este modo: \u00abLa perra rabiosa a\u00fan causar\u00e1 mucho            da\u00f1o, tanto m\u00e1s teniendo en cuenta que es lista como un            mono\u00bb <strong>(24)<\/strong> . Por eso, no es extra\u00f1o que            Bebel respondiera: \u00abCon todos los chorros de veneno de esa condenada            mujer, yo no quisiera que no estuviese en el partido\u00bb <strong>(25)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Como            se\u00f1ala Thonnessen: \u00abHay una conexi\u00f3n \u00edntima            entre el antifeminismo proletario y el revisionismo, as\u00ed como            la hay entre el movimiento radical por la emancipaci\u00f3n de la            mujer y la teor\u00eda ortodoxa socialista. El feminismo marxista            ha llevado a cabo, caracter\u00edsticamente, una lucha en contra del            reformismo y el obrerismo por una parte, y contra el car\u00e1cter            limitado y elitista del feminismo burgu\u00e9s por otra parte\u00bb            <strong>(26) <\/strong>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Esa            \u00abconexi\u00f3n \u00edntima\u00bb entre antifeminismo y revisionismo            volvemos a encontrarla en el per\u00edodo de la burocratizaci\u00f3n            del Estado obrero surgido de la revoluci\u00f3n de 1917.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Bajo            el r\u00e9gimen thermidoriano de la burocracia stalinista, mientras            se fusilaba en los juicios de Mosc\u00fa a todos los bolcheviques            de la generaci\u00f3n de Octubre y se persegu\u00eda a los opositores            de izquierda acus\u00e1ndolos de \u00abtrotskistas\u00bb, envi\u00e1ndolos            a los campos de concentraci\u00f3n o al exilio, se volvi\u00f3 a            prohibir el aborto en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se conden\u00f3            la prostituci\u00f3n y se criminaliz\u00f3 la homosexualidad. Todo            esto, acompa\u00f1ado con la reproducci\u00f3n de los estereotipos            tradicionales de las mujeres como madres dedicadas al hogar y el entronizamiento            de la familia, a trav\u00e9s de la propaganda del Estado.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Fue            el trotskismo quien combati\u00f3 la idea stalinista de que con la            conquista del poder, la sociedad socialista se consumaba en \u00absus            nueve d\u00e9cimas partes\u00bb, advirtiendo sobre decenas de problemas            econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales y culturales que no se            pod\u00edan resolver mec\u00e1nicamente y que inclu\u00edan, entre            otros, las relaciones entre varones y mujeres. Particularmente Trotsky            fue quien, mucho antes de que las feministas radicales de la segunda            ola concluyeran que \u00abel socialismo real era antifeminista\u00bb,            denunci\u00f3 la situaci\u00f3n de las mujeres en la Uni\u00f3n            Sovi\u00e9tica en su reconocido trabajo titulado La Revoluci\u00f3n            Traicionada: \u00abLa condici\u00f3n de la madre de familia, comunista            respetada que tiene una sirvienta, un tel\u00e9fono para hacer sus            pedidos a los almacenes, un auto para transportarse, etc., es poco similar            a las de la obrera que recorre las tiendas, hace las comidas, lleva            a sus hijos al jard\u00edn de infancia. Ninguna etiqueta socialista            puede ocultar este contraste social, no menos grande que el que distingue            en todo pa\u00eds de Occidente a la dama burguesa de la mujer proletaria\u00bb            <strong>(27)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Mientras            Stalin declara en 1936: \u00abEl aborto que destruye la vida es inadmisible            en nuestro pa\u00eds. La mujer sovi\u00e9tica tiene los mismos derechos            que el hombre, pero eso no la exime del grande y noble deber que la            naturaleza le ha asignado: es madre, da la vida\u00bb, Trotsky responde:            \u00abel poder revolucionario ha dado a la mujer el derecho al aborto,            uno de sus derechos c\u00edvicos, pol\u00edticos y culturales esenciales            mientras duren la miseria y la opresi\u00f3n familiar, digan lo que            digan los eunucos y las solteronas de uno y otro sexo\u00bb28 . Y criticando            los argumentos reaccionarios que esgrime la burocracia para reinstalar            la prohibici\u00f3n del aborto agrega: \u00abFilosof\u00eda de cura            que dispone, adem\u00e1s, del pu\u00f1o del gendarme\u00bb <strong>(29)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Ya            en 1926, bajo el r\u00e9gimen de Stalin, se hab\u00eda vuelto a            instituir el matrimonio civil como \u00fanica uni\u00f3n legal.            M\u00e1s tarde se suprimi\u00f3 la secci\u00f3n femenina del Comit\u00e9            Central del PCUS y sus equivalentes en los diversos niveles de la organizaci\u00f3n            partidaria. Para 1934 no respetar a la familia se convierte en una conducta            \u00abburguesa\u00bb o \u00abizquierdista\u00bb a los ojos de la burocracia.            En 1944 se aumentan las asignaciones familiares, se crea la orden de            la \u00abGloria Maternal\u00bb para la mujer que tuviera entre siete            y nueve hijos y el t\u00edtulo de \u00abMadre Heroica\u00bb para la            que tuviera m\u00e1s de diez. Los hijos ileg\u00edtimos vuelven            a esta condici\u00f3n, que hab\u00eda sido abolida en 1917, y el            divorcio se convierte en un tr\u00e1mite costoso y pleno de dificultades.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">En            1953 nos encontramos con legislaci\u00f3n sobre derechos de la madre            y el ni\u00f1o en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que se\u00f1ala:            \u00abHuelga demostrar en detalle que los intereses de la mujer como            madre -bien sea con hijos o futura madre- est\u00e1n tanto mejor asegurados            cuanto m\u00e1s s\u00f3lidas y constantes sean las relaciones entre            los esposos. Garantiza, ante todo, tal solidez en las relaciones la            existencia de la familia. Precisamente la familia asegura las condiciones            normales para el nacimiento y la educaci\u00f3n de los hijos, crea            las premisas m\u00e1s favorables para que la mujer cumpla con su noble            y alto deber social de madre\u00bb <strong>(30)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Nada            m\u00e1s lejos del pensamiento de los revolucionarios que, desde los            tiempos de Marx y Engels, propagandizaron los verdaderos or\u00edgenes            y funciones de la familia, denunciando la opresi\u00f3n que se ejerce            sobre las mujeres.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Esa            es la tradici\u00f3n en la que nos inscribimos. Pueden debatirse cada            uno de nuestros postulados, pero para hacerlo se debe partir del reconocimiento            de que no aceptamos ser arrojados junto al agua sucia del stalinismo,            la misma corriente que masacr\u00f3, encarcel\u00f3 y persigui\u00f3            a miles de trotskistas, entre ellos a valerosas mujeres como Eugenia            Bosch, Nadejda Joffe, Tatiana Miagkova, etc.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Hoy,            quien decida enfrentar este sistema de dominaci\u00f3n debe, necesariamente,            plantearse la pregunta acerca de cu\u00e1l es el sujeto capaz de emprender            tama\u00f1a empresa. Ese sujeto, que para los marxistas es el proletariado,            fue fragmentado y se encontr\u00f3 a la defensiva durante los \u00faltimos            treinta a\u00f1os en que este debate entre marxismo y feminismo ha            tenido lugar. Pero esas condiciones empiezan a cambiar relativamente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Como            dec\u00eda Trotsky, la burgues\u00eda no ha hecho m\u00e1s que            transformar al mundo en una sucia prisi\u00f3n. Las luchas de las            clases subalternas, los pueblos y grupos oprimidos han arrancado conquistas,            a\u00fan en medio de un sistema putrefacto que hunde cada vez m\u00e1s            a millones de personas en la miseria. Pero la tendencia, en \u00faltima            instancia, de este sistema de explotaci\u00f3n, es a la degradaci\u00f3n            infinita de los oprimidos y explotados del mundo, mientras un pu\u00f1ado            de apenas unas pocas familias concentran en sus manos las riquezas que            producen los expoliados. Frente a ese cuadro terrible, que es el fin            \u00faltimo del capitalismo, \u00ablas reformas parciales y los remiendos            para nada servir\u00e1n\u00bb<strong> (31)<\/strong> .<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">Entre            quienes consideramos que estas aseveraciones encierran algo de verdad            y aspiramos a la emancipaci\u00f3n de las mujeres y de la humanidad            toda, un renovado debate, eximido de malos entendidos pero abierto a            honestas controversias, est\u00e1 nuevamente a la orden del d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\">En            este debate, las marxistas revolucionarias pretendemos exponer nuestras            ideas no como si se tratara de un acad\u00e9mico ejercicio meramente            ret\u00f3rico, sino con el objetivo de que las mismas entusiasmen            a una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes con avidez por las ideas            revolucionarias y que penetren a la clase obrera: a esos millones de            mujeres y varones que sufren las cadenas de la explotaci\u00f3n capitalista            y las otras cadenas, las menos visibles, de los prejuicios con los que            la ideolog\u00eda dominante inficiona sus conciencias.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: small;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #ff0000; font-size: xx-small;\"><strong>_________________________<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Georgia,Times New Roman,Times,serif; color: #000000; font-size: x-small;\">*            Publicado en Lucha de Clases N\u00ba 4, Revista Marxista de Teor\u00eda            y Pol\u00edtica, noviembre 2004.<br \/>\n** Andrea D&#8217;Atri es dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas            (Buenos Aires, Argentina) e integra el consejo asesor del Instituto            del Pensamiento Socialista \u00abKarl Marx\u00bb, <a href=\"http:\/\/www.ips.org.ar\/\" target=\"_blank\">www.ips.org.ar<\/a>.<br \/>\n(1) S.Benhabib y D.Cornell, \u00abM\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica            de g\u00e9nero\u00bb, en Teor\u00eda feminista y teor\u00eda cr\u00edtica            (comp.), Barcelona, Alfons el Magn\u00e1nim, 1990.<br \/>\n(2) \u00abSi bien el feminismo radical tiene un origen de clase media,            no se le puede asimilar con el feminismo burgu\u00e9s del siglo XIX.            En realidad, hay muchas variantes del feminismo radical. Pero la mayor\u00eda            de ellas emerge de mujeres que han militado en los movimientos progresistas            e izquierdistas, encontrando en ellos una absoluta subordinaci\u00f3n            y una falta de respuesta a sus reivindicaciones.\u00bb Judith Astelarra:            \u00bfLibres e iguales? Sociedad y pol\u00edtica desde el feminismo,            Santiago de Chile, CEM, 2003.<br \/>\n(3) Judith Astelarra, \u00abEl feminismo como perspectiva te\u00f3rica            y como pr\u00e1ctica pol\u00edtica\u00bb, en Teor\u00eda Feminista            (selecci\u00f3n de textos), Santo Domingo, CIPAF, 1984.<br \/>\n(4) Batya Weinbaum, El curioso noviazgo entre feminismo y socialismo,            Madrid, Siglo XXI, 1984. Se refiere al desencanto producido por la burocratizaci\u00f3n            de los Estados obreros, bajo el r\u00e9gimen stalinista.<br \/>\npuede dar lugar a una contrarrevoluci\u00f3n feminista. Conclusi\u00f3n            superficial que parte de premisas err\u00f3neas, pero no dif\u00edcil            de entender teniendo en cuenta que bajo el r\u00e9gimen de Stalin            se prohibi\u00f3 el derecho al aborto, se persigui\u00f3 a los homosexuales            y se erigi\u00f3 a la familia en c\u00e9lula b\u00e1sica del Estado,            otorgando premios y medallas a las mujeres que tuvieran gran cantidad            de hijos.<br \/>\n(6) Parad\u00f3jicamente, los llamados postmarxistas se inclinan a            pensar m\u00e1s en estos t\u00e9rminos.<br \/>\n(7) Catharine MacKinnon, Hacia una teor\u00eda feminista del Estado,            Madrid, C\u00e1tedra, 1989.<br \/>\n(8) Zillah Eisenstein, \u00abHacia el desarrollo de una teor\u00eda            del patriarcado capitalista y el feminismo socialista\u00bb, en Teor\u00eda            Feminista (selecci\u00f3n de textos), Santo Domingo, CIPAF, 1984.<br \/>\n(9) Como progreso se refiere a que esta forma de relaci\u00f3n entre            los sexos para la reproducci\u00f3n estuvo asociada al desarrollo            de las fuerzas productivas y nuevas relaciones sociales de producci\u00f3n            en la historia de la humanidad. No hay aqu\u00ed una valoraci\u00f3n            \u00abideol\u00f3gica\u00bb de la monogamia, como puede advertirse            por los p\u00e1rrafos que suceden y por los numerosos textos en que            tanto Marx como Engels criticaron el matrimonio y la familia, como instituciones            burguesas (ver Manifiesto Comunista, etc.).<br \/>\n(10) Federico Engels, El origen de la familia, la propiedad privada            y el Estado, M\u00e9xico, Premi\u00e1 Ed., 1989.<br \/>\n(11) Celia Amor\u00f3s, Hacia una cr\u00edtica de la raz\u00f3n            patriarcal, Barcelona, Anthropos, 1991.<br \/>\n(12) Presentaci\u00f3n del libro de Andrea D\u00b4Atri, Pan y Rosas.            Pertenencia de g\u00e9nero y antagonismo de clases en el capitalismo,            Santiago de Chile, Universidad ARCIS, octubre 2004.<br \/>\n(13) Le\u00f3n Trotsky, \u00abEl marxismo y nuestra \u00e9poca\u00bb,            en Naturaleza y din\u00e1mica del capitalismo y la econom\u00eda            de transici\u00f3n, Bs. As., CEIP, 1999.<br \/>\n(14) Remite a un di\u00e1logo en particular pero que es muy representativo            de las discusiones entre feministas y marxistas y aun entre las mismas            feministas en relaci\u00f3n a la revoluci\u00f3n socialista y la            emancipaci\u00f3n de las mujeres. El eje central de este debate consiste            en pensar si es necesario pronunciarse y defender la revoluci\u00f3n            socialista incondicionalmente, inclusive cuando no d\u00e9 muestras            de solucionar \u00edntregramente la cuesti\u00f3n de la opresi\u00f3n            de g\u00e9nero, o bien, si es menester desestimarla \u00edntegramente            por demostrar que no cumple con este requisito<br \/>\n(15) Susan Brownmiller, Notes of an exChina fan, en Village Voice, 1976.<br \/>\n(16) V. Lenin, A las obreras, discurso de 1920.<br \/>\n(17) Le\u00f3n Trotsky, \u00abLa revoluci\u00f3n permanente\u00bb            en La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente (comp.), Bs.            As., CEIP, 2000.<br \/>\n(18) Pierre Bourdieu, La dominaci\u00f3n masculina, Barcelona, Anagrama,            2000.<br \/>\n(19) Es una expresi\u00f3n de Flora Trist\u00e1n, escritora y ardiente            defensora de los derechos de la mujer y de la clase obrera. Vivi\u00f3            en Francia a principios del siglo XIX.<br \/>\n(20) Documento La agon\u00eda del capitalismo y las tareas de la Cuarta            Internacional, m\u00e1s conocido como Programa de Transici\u00f3n.            Fue escrito definitivamente en 1938, dos a\u00f1os antes del asesinato            de Le\u00f3n Trotsky en manos de un agente stalinista<br \/>\n(21) Bernstein, actualmente reivindicado por Laclau y otros intelectuales            que se autodenominan postmarxistas, fue el primero en propagandizar            la idea de que era posible llegar al socialismo por la v\u00eda de            introducir reformas en el capitalismo.<br \/>\n(22) Nos referimos a la votaci\u00f3n de los cr\u00e9ditos de guerra            en el Parlamento, lo que aceler\u00f3 la crisis al interior del Partido            Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n que se dividi\u00f3 entre un            ala derechista revisionista y un ala izquierda que mantuvo los principios            del internacionalismo proletario y m\u00e1s tarde form\u00f3 parte            del reagrupamiento internacional que dio origen a la III\u00ba Internacional            encabezada por Lenin.<br \/>\n(23) Carta de Bebel a Kautsky, 1910.<br \/>\n(24) Carta de Adler a Bebel, 1910.<br \/>\n(25) Carta de Bebel a Adler, 1910.<br \/>\n(26) Werner Thonnessen, The Emancipation of Women: the Rise and Decline            of the Women&#8217;s Movement in German Social Democracy 1863-1933, Londres,            Pluto Press, 1969.<br \/>\n( 27) Le\u00f3n Trotsky, La Revoluci\u00f3n Traicionada, Bs. As.,            Claridad, 1938.<br \/>\n(28) \u00cddem.<br \/>\n(29) \u00cdb\u00eddem.<br \/>\n(30) Citado en Andrea D&#8217;Atri, Pan y Rosas. Pertenencia de g\u00e9nero            y antagonismo de clase en el capitalismo, Bs. As., Armas de la Cr\u00edtica,            2004.<br \/>\n(31) Le\u00f3n Trotsky, \u00abEl marxismo y nuestra \u00e9poca\u00bb            en Naturaleza y din\u00e1mica del capitalismo y la econom\u00eda            de transici\u00f3n, Bs. As., CEIP, 1999.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #888888;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abUna revoluci\u00f3n no es digna de llamarse tal si con todo el poder y todos los medios de que dispone no es capaz de ayudar a la mujer -doble o triplemente esclavizada, como lo fue en el pasado- a salir a flote y avanzar por el camino del progreso social e individual\u00bb. 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